Desde París, el presidente de la pesquera ratificó el esquema de doble turno e incentivos para la producción de langostino en Puerto Madryn y dio por terminada la relación con la cúpula sindical de Luis Núñez.

Un nuevo y tenso capítulo sacude a la industria pesquera de Chubut. El presidente de CONARPESA, Fernando Álvarez Castellano, marcó un firme límite a la dirigencia del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), luego de que tres referentes gremiales irrumpieran durante la mañana en la planta de Puerto Madryn para cuestionar la implementación del nuevo modelo de producción dispuesto por la compañía.
El conflicto se desencadenó mientras el empresario se encuentra en París participando del evento Argentina Week, integrando la comitiva oficial junto al presidente Javier Milei y el gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres. Al ser alertado por su jefe de personal sobre la presencia sindical, Álvarez Castellano rechazó de forma categórica el accionar de los dirigenciales José ‘Pepe’ Díaz, Oscar Hughes y Osvaldo ‘Robotito’ González, a quienes recordó por su implicación en la toma de las instalaciones de la firma ocurrida el pasado 15 de julio.
“Saben perfectamente que hay una denuncia penal contra ellos y que mientras la Justicia resuelva la situación no permitiremos que asomen las narices por nuestra planta. La prepotencia no me hará cambiar de opinión: tres extorsionadores seriales no van a decidir cómo manejo mi empresa”, sentenció el titular de la pesquera.
Doble turno e incentivos: los detalles del nuevo esquema laboral
La controversia se centra en la propuesta de la empresa para operar a dos turnos e incorporar un sistema de incentivos económicos destinado a potenciar el procesamiento de langostino entero, alejándose del formato convencional del convenio colectivo que defiende el gremio.
Álvarez Castellano explicó que el proyecto surgió del diálogo directo con su propio personal y la conducción operativa de la planta. Según detalló, el plan contempla la ocupación de aproximadamente 250 trabajadores por turno, de los cuales un tercio estará abocado a tareas de clasificación con remuneraciones superiores.
El empresario relató la trastienda de la decisión y el origen del acuerdo con la plantilla de operarios:
“Fue Armando García, mi mano derecha, el que me dijo: dejemos la base del cajón, el precio por cajón, pero démosle un incentivo a los que están en la mesa clasificando. Es la propia gente mía la que me dice que quiere que probemos, que lo hagamos, que se puede, que tiene que funcionarnos. Si ellos tienen la ilusión de llegar a 20 mil cajones diarios, de ninguna manera seré yo el que les diga que no”.
Ruptura total con el gremio que conduce Luis Núñez
El titular de CONARPESA descartó cualquier canal de negociación o mediación con la conducción central del STIA, encabezada por Luis Núñez, al sostener que el acuerdo con el personal de planta ya se encuentra cerrado de manera bilateral.
Con dureza, el empresario contrapuso la iniciativa de la compañía con el historial de reclamos sindicales en el sector:
“No tengo nada que negociar con el STIA. Yo tengo claro lo que le voy a pagar a los trabajadores y ellos no se van a meter con el acuerdo que tengo con mi gente. En 31 años, el STIA nunca presentó una propuesta como la que yo estoy poniendo sobre la mesa, no han sido capaces de inventar algo que sea tan beneficioso para los trabajadores”.
Finalmente, Álvarez Castellano ratificó que el diálogo institucional con el gremio está completamente agotado tras los episodios registrados en los últimos meses en Puerto Madryn.
“Después de la usurpación de la planta de julio pasado y de la actitud patotera de esta mañana, la relación con el sindicato que dirige Luis Núñez se encuentra en punto muerto. En CONARPESA, el STIA es mala palabra”, concluyó.
