Una movida de fuerte repercusión internacional sacudió los mercados globales desde Europa.
En el marco de las actividades de la Argentina Week París, desarrolladas en la embajada nacional en la capital francesa, el gobierno argentino formalizó el lanzamiento oficial del histórico Programa de Ciudadanía por Inversión. La presentación estuvo encabezada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto al ministro de Economía, Luis Caputo, en una estrategia coordinada para captar capitales extranjeros, generar certidumbre jurídica y acelerar la producción, las exportaciones y el empleo.
La iniciativa forma parte del rumbo económico trazado por el presidente Javier Milei. Durante el anuncio, Santilli aseguró con firmeza que el país le abre los brazos y las puertas a los inversores del mundo que busquen desarrollar proyectos productivos y profundizar el crecimiento, marcando un hito en la política migratoria y financiera del Estado nacional.
Requisitos y montos: ¿cómo funcionará la ciudadanía por inversión?
El nuevo esquema institucional comenzará a recibir las primeras solicitudes formales durante el cuarto trimestre de 2026. Para acceder al beneficio, el postulante principal deberá optar de manera obligatoria entre dos alternativas financieras de envergadura:
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Aporte directo al Tesoro: Una contribución no reembolsable por un valor de 350.000 dólares.
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Suscripción de títulos públicos: La adquisición de un bono del Estado creado específicamente para este programa por un monto de 800.000 dólares.
Asimismo, el beneficio se extiende a todo el grupo familiar primario bajo montos diferenciales. Los cónyuges e hijos solteros de entre 18 y 25 años (sin hijos) podrán ingresar sumando un aporte de 100.000 dólares al Tesoro Nacional, mientras que para los hijos menores de 18 años el importe fijado es de 25.000 dólares.
Controles anti-lavado y el organismo que evaluará a los candidatos
Para garantizar la máxima transparencia en el ingreso de divisas, el Gobierno nacional estableció que la totalidad de los fondos canalizados deberán ingresar estrictamente a través del sistema financiero formal. Las operaciones estarán sometidas a rigurosos filtros de control destinados a prevenir el lavado de activos, el financiamiento del terrorismo y el fraude fiscal.
La evaluación integral y el perfil de cada postulante internacional quedará bajo la órbita técnica de la recién creada Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión, entidad que trabajará junto a organismos públicos especializados. Finalmente, la Dirección Nacional de Migraciones será la autoridad competente con la facultad exclusiva de aprobar o rechazar de forma definitiva cada expediente.
