En la Mesa Ovina Provincial, el ministro Javier Rodríguez repasó los avances del sector, que ya cuenta con 29 establecimientos de faena. Con más de 1,5 millones de cabezas y financiamiento a tasa cero o valor producto, la gestión bonaerense promueve el consumo de carne y nuevos usos industriales para la lana frente a la caída de precios.
Con el objetivo de consolidar el desarrollo territorial, el movimiento económico de los pequeños y medianos productores y la soberanía alimentaria regional, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires encabezó una nueva reunión de la Mesa Ovina Provincial. Durante el encuentro, liderado por el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, se analizó la actualidad de la cadena productiva y se repasaron las herramientas de financiamiento, infraestructura y transferencia tecnológica orientadas a profundizar el agregado de valor.
Actualmente, el territorio bonaerense se posiciona como la jurisdicción con mayor número de establecimientos ovinos en todo el país, al registrar un rodeo de 1.542.772 cabezas distribuidas en 20.326 unidades productivas.
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Infraestructura de faena: de 15 a 29 frigoríficos en la provincia
Uno de los indicadores más significativos expuestos en la mesa sectorial fue el incremento en la capacidad instalada de faena. Entre 2019 y 2025, la cantidad de frigoríficos ovinos habilitados en la provincia pasó de 15 a 29 establecimientos, acortando de forma directa los fletes y la logística de los productores.
Respecto a este diagnóstico estructural, el ministro Rodríguez precisó:
“Duplicamos la cantidad de frigoríficos en la provincia de Buenos Aires, cuando el primer problema que diagnosticamos en 2019 era que los productores tenían que hacer 200 kilómetros para conseguir un frigorífico.”
Asimismo, el funcionario puso de relieve el peso socioeconómico de la actividad en las economías regionales:
“Para nosotros, la cadena ovina es una cadena muy importante, que implica mucho desarrollo local, movimiento de productores y movimiento regional. Por eso la valoramos, la consideramos y la ponemos siempre en un lugar importante.”
En ese mismo sentido, Rodríguez lamentó los giros en las políticas nacionales hacia el sector y el impacto directo sobre los productores de menor escala:
“Fue un golpe la eliminación de la implementación concreta de la Ley Ovina, porque era sin duda una asistencia importante, y sobre todo que llegaba a aquellos entramados de medianos y de pequeños productores, que son también los más numerosos en la provincia de Buenos Aires.”
Financiamiento a medida e innovación para la lana

Para amortiguar las fluctuaciones del mercado, el Ministerio de Desarrollo Agrario mantiene vigentes líneas de crédito orientadas tanto a capital de trabajo (compra de animales, genética y zoofitosanitarios) como a inversiones intraprediales (instalación de corrales, comederos, aguadas, galpones y alambrados). Las opciones incluyen esquemas a tasa fija, créditos a valor producto y alternativas a tasa cero, cuyo capital se actualiza mediante índices vinculados a la carne y la fibra textil.
En materia lanera, el encuentro sirvió para abordar soluciones frente a la coyuntura del mercado internacional. En agosto de 2026, el valor de referencia de la lana Corriedale en territorio bonaerense registró una caída interanual del 6,1%. Ante esto, la Provincia impulsa proyectos científicos con universidades, el INTA y chacras experimentales para derivar la lana hacia nuevos usos industriales, tales como aislantes térmicos y biofertilizantes.
Sobre esta búsqueda de diversificación productiva, el titular de Desarrollo Agrario sostuvo:
“Cuenten con nosotros, tanto con el proyecto de aislantes térmicos como con este proyecto de biofertilizantes. Me parece que hay que buscarle otras alternativas a la lana. Así como pensamos en la carne y el consumo, hay que buscarle otras alternativas a la lana.”
A su vez, Rodríguez remarcó la importancia del soporte técnico y el ensayo científico para acelerar estos desarrollos:
“También hay mucho de explorar. Y sabemos que eso, en definitiva, necesita de un acompañamiento técnico. Por supuesto que cuentan también con nuestras chacras experimentales para hacer ensayos, porque es fundamental.”
Un plan integral para el desarrollo territorial
El trabajo conjunto dentro de la Mesa Ovina articula además supervisiones a las empresas de esquila bajo el programa PROLANA, junto con campañas permanentes de promoción del consumo interno de carne ovina.
Para concluir, Rodríguez reafirmó el compromiso de la gestión bonaerense con el entramado productivo:
“Estamos convencidos de que con los recursos y las posibilidades que tenemos desde la Provincia, y aunando esfuerzos, tenemos que acompañar a este sector que tiene muchísimo potencial.”
