Comodoro avanza con la prohibición de los limpiavidrios en los semáforos.
El Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia encamina la aprobación de una ordenanza para prohibir la actividad de limpiavidrios en la vía pública. La iniciativa, que ya cuenta con dictamen de comisión, surge ante los reiterados reclamos por incidentes de inseguridad vial y situaciones de incomodidad denunciadas por conductores. El proyecto busca otorgar un marco legal del que hoy carecen la Guardia Urbana y la Policía para intervenir en las esquinas de la ciudad. Tras una reunión con el secretario de Control Operativo, Miguel Gómez, los concejales destacaron el consenso entre los bloques para avanzar con la normativa. El enfoque de la medida está delimitado exclusivamente a quienes limpian cristales en los semáforos, diferenciándolos de otros actores del espacio público como artistas o lavacoches de la costanera.
A diferencia de otras normativas regionales, el proyecto local ha despejado dudas sobre el alcance hacia otras actividades. El concejal Ariel Montenegro aclaró que no se tocaría a los artistas callejeros, ni a los lavacoches, ni a los vendedores ambulantes. En cuanto a los «trapitos» o cuidacoches, se decidió excluirlos de este texto específico debido a que su figura ya se encuentra contemplada en la legislación provincial vigente. De aprobarse la ordenanza, tanto la Guardia Urbana como la Policía podrán intervenir directamente cuando detecten esta actividad en los semáforos para erradicar la práctica.
Sanciones por reincidencia y políticas de contención social
Respecto al esquema de sanciones, el proyecto no apunta inicialmente a multas económicas, sino a medidas más vinculadas al control y la disuasión. Primero se les retirarán los elementos de trabajo, como escobillas o baldes, y se los sacará del lugar. Según explicó Montenegro, la idea no es castigarlos económicamente porque ya se los está privando de generar un ingreso. Sin embargo, en casos de reincidencia persistente, se analiza la posibilidad de que deban realizar trabajos comunitarios, un punto que todavía debe ser afinado en comisión antes de su aprobación definitiva en el recinto.
El debate parlamentario también puso el foco en la situación de vulnerabilidad de quienes realizan esta actividad. Los ediles plantearon la necesidad de que la prohibición esté acompañada por programas de asistencia y contención. Se está pensando en programas vinculados a adicciones y a situaciones de vulnerabilidad para ofrecer alternativas a quienes sean retirados de las esquinas. El concejal remarcó que la ordenanza no prohíbe la permanencia de personas en los espacios públicos, sino únicamente la práctica de limpiar vidrios, actuando solo cuando se detecte la actividad en curso.
Seguridad vial y regularización de la venta ambulante
Entre los fundamentos del proyecto, impulsado por Omar Lattanzio y Mariel Peralta, se menciona la necesidad de mejorar la seguridad vial y evitar situaciones de violencia hacia los conductores. Muchas veces hay amenazas, se les salpica el auto o se trata mal a las mujeres, indicaron los concejales, diferenciando estas conductas de las de otros trabajadores informales. La iniciativa ya tomó estado parlamentario y podría ser tratada en la próxima sesión del Concejo para su posterior promulgación por parte del Ejecutivo municipal.
En paralelo, el municipio analiza un sistema de regularización complementario para los vendedores ambulantes mediante un sistema de identificación digital. No se trata de ir en contra de su trabajo, sino de poder tener un control, por lo que se busca que se registren y obtengan una credencial o un código QR para que se pueda saber quiénes están trabajando en la calle. Este conjunto de medidas apunta a reordenar el espacio público de Comodoro Rivadavia, brindando mayores herramientas de control a las fuerzas operativas y seguridad a los automovilistas.




