Hermanos de Cholila idean ingenioso plan y salvan su casa del fuego.
La desesperación ante el avance de las llamas en la cordillera chubutense dio paso a la estrategia y la acción coordinada. Gerardo y Jeremías Marchand, dos hermanos residentes en las afueras de Cholila, lograron evitar que el campo de su abuela Marta, de 105 hectáreas, fuera devorado por el incendio. Ante la inminente llegada del fuego desde el cerro La Momia, los jóvenes no esperaron el auxilio oficial y decidieron «ir a encontrar el fuego» con un plan logístico propio.
La familia, dedicada a la ganadería de subsistencia, anticipó el desastre veinte días antes, cuando el incendio saltó desde el Lago Menéndez.
Según La Nación, los hermanos diseñaron un complejo circuito de circulación para camionetas y motobombas que permitió un ataque continuo sin obstrucciones. «Hicimos un plan para descargar agua y retornar por un solo camino, para que ninguna camioneta se encontrara de frente ni entorpeciera a otra», relató Gerardo.
El diagrama táctico que venció a las llamas
El plan consistió en la creación de accesos por la izquierda y la derecha del predio, con un retorno central despejado. Para el abastecimiento, construyeron un piletón aprovechando el cauce de un pequeño arroyo.
Durante la crítica noche del domingo pasado, amigos y familiares rotaron incesantemente cargando tanques de agua (tótems). La clave, según explicaron, fue atacar exclusivamente el primer metro y medio del frente de avance para detener la propagación, dejando que el núcleo se consumiera bajo control.
Organización vecinal ante el colapso institucional
Conscientes de que las instituciones de emergencia están sobrepasadas por la magnitud del siniestro, los Marchand aplicaron conocimientos adquiridos de brigadistas voluntarios y miembros de su comunidad de fe. Lograron contener las llamas a escasos 150 metros de la vivienda familiar.
Actualmente, mientras las temperaturas superan los 33°C, el grupo mantiene guardias de cenizas nocturnas, demostrando que la solidaridad y la previsión comunitaria son hoy la barrera más efectiva contra la catástrofe en Cholila.




