Cientos de manifestantes, principalmente jóvenes, marcharon en Lima hacia el Congreso para pedir la salida del mandatario interino, investigado por tráfico de influencias.
Una nueva ola de descontento sacudió las calles de Lima. Este miércoles, cientos de jóvenes de la Generación Z —apoyados por activistas de derechos humanos y feministas— lideraron una protesta en el centro de la capital peruana para exigir la renuncia del presidente interino, José Jerí.
El mandatario, quien asumió el poder en octubre de 2025 tras la destitución de Dina Boluarte, enfrenta una investigación preliminar por presunto tráfico de influencias, según reportaron corresponsales de agencias internacionales desde el lugar. Según DW.
Una marcha hacia el Congreso bajo estricta vigilancia policial
Los manifestantes, estimados en unos cuantos centenares según periodistas de la AFP, se movilizaron en grupos desde el centro de Lima con rumbo al Palacio de Justicia y el Congreso de la República. La protesta, que se extendió hasta la noche, fue monitoreada de cerca por un fuerte dispositivo policial que logró evitar enfrentamientos graves, aunque no pudo impedir algunos momentos de tensión.
En un punto álgido, un grupo de jóvenes derribó una valla de seguridad e intentó romper la barrera policial que protegía el acceso al Congreso. Los agentes, equipados con escudos y bastones, contuvieron el avance sin recurrir al uso de gases lacrimógenos. Entre los asistentes, se vio a jóvenes con el rostro pintado de calavera y carteles con consignas como «Fuera Jerí el pueblo te repudia», mientras ondeaban banderas del manga One Piece, un símbolo que esta generación ha adoptado en reclamos por cambios estructurales en diversas partes del mundo.
El reclamo contra la corrupción y la inestabilidad política
El eje del reclamo es la situación legal del presidente. Jerí, de 39 años, está en la mira de la fiscalía luego de que se difundiera un video de una cita encubierta con un empresario chino que tenía contratos con el Estado. Aunque el mandatario rechaza las acusaciones y goza de inmunidad mientras esté en el cargo —por lo que solo podría ser juzgado después de julio, cuando debe entregar el poder tras las elecciones—, los jóvenes exigen su salida inmediata.
«No estamos de acuerdo para nada con su gobierno por las denuncias que tiene. Si el Congreso quiere censurarlo, nosotros lo apoyaremos«, declaró Yackov Solano, un universitario de 23 años y vocero de la Generación Z. La protesta refleja el cansancio de un sector de la población, especialmente juvenil, frente a la crisis de inestabilidad política que ya ha tenido a siete presidentes diferentes desde 2016, y frente a una campaña de seguridad que, según los manifestantes, no ha logrado reducir la extorsión y el sicariato. La marcha deja en claro que la presión social sobre Jerí continuará mientras dure su breve mandato de transición.




