El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, atraviesa un momento crítico en su salud
Internado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital DF Star en Brasilia, el exmandatario de 70 años ha presentado complicaciones severas en su función renal, agravando el cuadro de bronconeumonía bacteriana bilateral que motivó su traslado de urgencia desde la prisión donde cumple su condena.
Un cuadro clínico en constante deterioro
Según información que fue extraída del medio Ámbito, el equipo médico a cargo informó que, si bien el paciente se mantiene clínicamente estable, el empeoramiento de su función renal y la elevación de sus marcadores inflamatorios han encendido las alarmas. Bolsonaro, quien cumple una pena de 27 años por intento de golpe de Estado, fue hospitalizado originalmente por cuadros de fiebre alta, vómitos, dificultades respiratorias y escalofríos.
El tratamiento actual consiste en un estricto protocolo de antibióticos por vía intravenosa, hidratación asistida y medidas preventivas contra la trombosis. Los doctores Claudio Birolini y Leandro Echenique, responsables del parte médico, confirmaron que no se prevé su alta de terapia intensiva en el corto plazo, dada la fragilidad de su condición y la complejidad de la bronconeumonía por aspiración que padece.
Antecedentes y contexto político
Este episodio suma un nuevo capítulo a la extensa lista de problemas de salud del exlíder brasileño, quien arrastra secuelas desde el apuñalamiento sufrido durante su campaña presidencial en 2018. Mientras su situación médica ocupa el centro de la atención, en el ámbito político, su familia y seguidores aguardan novedades, con la expectativa puesta en la posible candidatura presidencial de su hijo, el senador Flavio Bolsonaro, para competir en los comicios de finales de este año contra el actual presidente, Lula da Silva. La evolución de Bolsonaro continúa siendo monitoreada de cerca, manteniendo en suspenso tanto a sus allegados como al complejo escenario político brasileño.




