Cholila: el valor de la organización comunitaria ante los incendios.
La crisis ambiental en el noroeste chubutense ha despertado un espíritu de resiliencia sin precedentes. En medio del avance de las llamas que castigan la región, la capacidad de respuesta de la sociedad civil se ha convertido en el pilar fundamental para sostener el combate. No se trata solo de la lucha en la primera línea, sino de una red logística invisible pero vital que permite que el operativo no colapse ante las condiciones climáticas adversas.
La diputada cordillerana Norma Arbilla destacó la ejemplar organización de los vecinos, quienes han asumido roles críticos para acompañar a los combatientes. Según Radio Chubut, el despliegue incluye desde la preparación de raciones de comida hasta el retorno voluntario de profesionales de la salud que interrumpieron sus licencias para asistir en los puestos sanitarios. Esta sinergia entre el sector público y el voluntariado local es lo que, según las autoridades, permite mantener la operatividad en un escenario tan complejo.
Legislación de emergencia y el impacto en los bosques
Desde el ámbito legislativo, se recordó que ya existen herramientas normativas, como la Ley de Emergencia Ígnea, diseñadas para agilizar la llegada de recursos. Sin embargo, la preocupación central radica en el daño irreparable al ecosistema. La pérdida del bosque nativo en el Parque Nacional Los Alerces es total en los sectores afectados, y se estima que la recuperación de estas especies milenarias podría tardar varias generaciones, dejando un paisaje de cenizas donde antes reinaba la biodiversidad.
El duro testimonio desde el frente de batalla
Gustavo Galindo, director de Defensa Civil de Cholila, advirtió que la situación sigue siendo crítica a pesar de las leves precipitaciones registradas recientemente. El nivel de actividad del fuego no ha cedido y el cansancio de las dotaciones es extremo. La comunidad de Cholila sigue en alerta máxima, demostrando que, ante la magnitud de la tragedia, la unidad vecinal es la herramienta más poderosa para resguardar lo que queda de su patrimonio natural y sus hogares.




