La firma del Acta Acuerdo por Argentina LNG consolida al Golfo San Matías como punto de salida del GNL y posiciona a la provincia en el centro de la energía con destino global.
Río Negro quedó formalmente integrada a uno de los proyectos energéticos más relevantes de las últimas décadas. La provincia firmó un acuerdo con YPF S.A. y Argentina LNG SAU que establece las bases para montar un polo exportador de gas natural licuado desde el Golfo San Matías, con infraestructura asociada en su territorio.
El Acta Acuerdo fue suscripta por el gobernador Alberto Weretilneck, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y el vicepresidente de Asuntos Públicos de la compañía, Lisandro Delonardis. El entendimiento fija condiciones políticas, legales y operativas para llevar adelante el Proyecto Argentina LNG.
La iniciativa integra la producción de Vaca Muerta con instalaciones de procesamiento, licuefacción y exportación en la costa atlántica rionegrina. El esquema convierte a la provincia en una plataforma logística e industrial para el gas destinado a mercados internacionales.
El objetivo principal del proyecto es la exportación de hasta 12 millones de toneladas anuales de GNL, con posibilidad de ampliaciones futuras. Esa escala ubica a la Argentina en una posición competitiva dentro del mercado global de gas licuado.
Luego de la firma, Weretilneck sostuvo que “no son promesas, son realidades”, y afirmó que el país tiene “la posibilidad concreta de estar entre los diez principales exportadores de gas natural licuado del mundo, y que eso se haga desde Río Negro no es un dato menor”. De acuerdo con LA17.
El gobernador remarcó además: “Río Negro está llamada a convertirse en el principal polo exportador de gas y petróleo de la Argentina, a partir de la infraestructura vinculada a Vaca Muerta y al Golfo San Matías, y de un marco político, legal y económico que brinda previsibilidad a las inversiones de largo plazo”.
Desde YPF, Marín destacó que “este marco conjunto representa un paso importante para avanzar en un proyecto estratégico que posicionará a la Argentina como un proveedor confiable de energía para el mundo, y generará empleo de calidad”.
Weretilneck también subrayó el carácter complementario entre provincias: “Neuquén produce el gas y el petróleo de Vaca Muerta, y Río Negro pone la infraestructura, la logística y la costa para que esa energía se exporte al mundo”. En la misma línea agregó que “el gigante neuquino necesita una salida al mar y esa salida es Río Negro”.
El proyecto contempla una extensa red de infraestructura. Incluye una planta de tratamiento en tierra, dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) ubicadas a unos siete kilómetros de la costa y a 40 metros de profundidad, y un gasoducto exclusivo de 520 kilómetros, no conectado al sistema nacional.
Cada unidad flotante tendrá capacidad para producir 6 millones de toneladas anuales, con almacenamiento conjunto cercano a los 270.000 metros cúbicos. La exportación se realizará mediante buques metaneros en operaciones marítimas continuas durante al menos 30 años.




