A pesar de encontrarse en la fase final de su salida de la Cuenca San Jorge a través del proceso de venta de sus áreas convencionales, la operadora de bandera parece guardar una última carta estratégica.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, generó fuertes repercusiones en el cierre del Argentina Week al confirmar el interés de la compañía por el potencial no convencional de la región.
Un anuncio que rompe el molde
En el marco de una jornada organizada por IDEA que reunió a más de 800 líderes del sector financiero y energético, Marín presentó el plan para convertir a la Argentina en un hub exportador global. Si bien el eje central de su discurso fue Vaca Muerta —de la cual reiteró que estará exportando “entre 40 y 50 mil millones de dólares a partir de 2032” y generará “más de 40.000 puestos de trabajo”—, fue su referencia a las cuencas maduras lo que capturó la atención de los analistas locales.
Al repasar la actividad en otras provincias, el ejecutivo mencionó la perforación en Palermo Aike (Santa Cruz) y disparó la frase que encendió las especulaciones: “Y proyectamos explorar el potencial del D-129 en Chubut”.
Las hipótesis detrás del enigmático anuncio
La declaración de Marín abre un abanico de interrogantes técnicos y legales, considerando que YPF ya anunció la transferencia de Manantiales Behr (su activo más importante en la provincia) a la empresa PECOM.
Reserva de derechos: Fuentes del sector sugieren que YPF podría haber negociado una cláusula para reservarse los derechos de exploración profunda sobre recursos no convencionales, mientras el nuevo operador se encarga de la producción convencional.
Asociación estratégica: No se descarta que YPF actúe en el futuro bajo una Unión Transitoria de Empresas (UTE) con el nuevo concesionario para desarrollar proyectos exploratorios de gran escala que requieran la espalda financiera de la petrolera estatal.
El aval provincial: Cabe recordar que la transacción con PECOM aún debe ser aprobada formalmente por el gobierno de Ignacio Torres, lo que deja un margen de negociación para estos nuevos proyectos.
El «presagio» de Jorge Ávila
Este anuncio otorga una nueva relevancia a las declaraciones realizadas en septiembre pasado por el titular del sindicato petrolero de Chubut, Jorge “Loma” Ávila. En aquel entonces, durante la Expo Oil&Gas, el dirigente ya había planteado sus dudas sobre el alcance de la desinversión de la operadora.
“Si YPF no vendió las áreas profundas y vendió nada más que la superficie de arriba, quiere decir que ellos también saben que abajo puede haber algo y eso para nosotros es bueno”, había expresado Ávila, sugiriendo que la «riqueza profunda» del D-129 siempre estuvo en los planes de largo plazo de la compañía.
Chubut en el mapa del RIGI
El escenario planteado por Marín se apoya en las nuevas herramientas fiscales como el RIGI, que busca atraer a gigantes globales como Eni y Adnoc. En este esquema, el D-129 —la formación de recursos no convencionales que subyace en la Cuenca San Jorge— podría dejar de ser una promesa geológica para convertirse en una realidad productiva.
Aunque la comunicación oficial de YPF no brindó más precisiones, el mensaje en la «Gran Manzana» fue claro: la operadora no planea abandonar por completo el subsuelo chubutense, sino que busca reinventar su presencia a través del potencial shale.




