Incendio en Puerto Patriada: registran reactivaciones en dos sectores.
El incendio que mantiene en vilo a la zona de Puerto Patriada desde principios de enero atraviesa una fase de extrema vigilancia. A pesar de que los trabajos de combate han logrado contener gran parte del avance, las condiciones climáticas y la complejidad del terreno han provocado nuevos focos ígneos dentro del área afectada.
Las autoridades han reforzado la presencia de brigadistas para evitar que estas reactivaciones se transformen en frentes incontrolables, especialmente en un contexto donde las altas temperaturas y la baja humedad juegan a favor de la propagación del fuego en el monte nativo.
Focos activos en Arroyo El Blanco y sectores bajo vigilancia
La situación actual del siniestro arroja una superficie afectada que supera las 21.000 hectáreas, dañando gravemente matorrales y bosques. Según Red43, el incendio se mantiene contenido en un 85%, pero se han registrado reactivaciones críticas en las zonas conocidas como La Burrada y Aldea San Francisco. Estas emergencias fueron abordadas de forma inmediata por las dotaciones de las bases de Patriada y Golondrinas, quienes trabajan intensamente para enfriar los puntos calientes que surgen debido a la materia orgánica acumulada en el suelo.
Uno de los puntos que mayor preocupación genera es el sector de Arroyo El Blanco, donde el fuego permanece activo en la totalidad de su perímetro. En este lugar, las cuadrillas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) se concentran en el fortalecimiento de las líneas cortafuegos. El uso de herramientas manuales y equipos de agua es constante para intentar sofocar las llamas que, de forma errática, resurgen ante la mínima variación del viento.
Operativo reforzado y condiciones meteorológicas adversas
Para la jornada de este viernes, el comando operativo ha decidido mantener a 146 personas trabajando en el terreno. La Secretaría de Bosques confirmó que no se reducirá el personal debido a que el pronóstico meteorológico no es alentador.
La falta de lluvias y la persistencia del calor obligan a un despliegue total de los recursos disponibles. Además del trabajo manual, se ha incorporado maquinaria pesada para realizar fajas de seguridad más anchas y los medios aéreos permanecen en alerta máxima para intervenir ante cualquier requerimiento de los brigadistas en tierra.
El incendio en Puerto Patriada ha entrado en una etapa donde la estabilidad es solo aparente. La experiencia de los combatientes indica que un incendio «contenido» no es un incendio «extinguido».
Mientras la Comarca Andina transita su temporada turística, el silencio del bosque se ve interrumpido por la labor incansable de quienes buscan evitar que las llamas vuelvan a ganar terreno sobre el patrimonio natural de Chubut. La investigación sobre el origen del foco inicial sigue su curso, mientras la prioridad absoluta sigue siendo el control definitivo de los puntos calientes remanentes.




