En un movimiento sin precedentes ante la escalada de tensión en Medio Oriente, una coalición de más de 20 naciones anunció este sábado su determinación para garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz
La medida surge como respuesta directa al bloqueo de facto impuesto por el régimen de Irán, una acción que pone en jaque el suministro energético mundial. Los países firmantes, entre los que destacan potencias europeas y de Medio Oriente, condenaron enérgicamente los ataques contra buques comerciales y la infraestructura civil estratégica en el Golfo.
Una coalición internacional contra el bloqueo energético
La alianza, que incluye a Japón y naciones europeas como el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Países Bajos, manifestó su disposición para intervenir y estabilizar los mercados globales. «Expresamos nuestra voluntad de contribuir con los esfuerzos necesarios para asegurar el paso por el Estrecho», señalaron en un comunicado conjunto. Esta unión busca neutralizar las amenazas de la guardia iraní, que recientemente ha limitado el tránsito en esta ruta vital para el comercio de hidrocarburos.
El conflicto alcanzó un punto de máxima preocupación tras el ataque a Ras Laffan, en Qatar, considerada la terminal de Gas Natural Licuado (GNL) más importante del mundo. Según informó QatarEnergy, las instalaciones sufrieron daños de gran magnitud, lo que afecta directamente a casi una quinta parte de la producción global de GNL, elevando el riesgo de una crisis energética a escala planetaria.
El rol de Estados Unidos y la reducción de la amenaza iraní
Por su parte, el Ejército de los Estados Unidos informó que la capacidad operativa de Irán en la zona ha sido significativamente mermada. El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de EE. UU., confirmó que bombardeos recientes destruyeron una instalación subterránea de almacenamiento de misiles de crucero, además de centros de inteligencia y radares utilizados para monitorear el movimiento de los barcos.
“No solo eliminamos la infraestructura de ataque, sino también los sitios de apoyo que permitían a Irán amenazar la libertad de navegación”, declaró Cooper. A pesar de estos avances militares, la coalición internacional mantiene la guardia alta, subrayando que no cesarán en sus objetivos hasta garantizar que el estrecho de Ormuz vuelva a ser una zona segura para el comercio internacional y la estabilidad económica.




