El misterio sanitario que rodea al crucero MV Hondius, el cual partió desde el puerto de Ushuaia y hoy se encuentra bajo estricta vigilancia internacional, parece haber encontrado una línea de investigación clara
Tras la muerte de tres pasajeros, fuentes vinculadas al caso señalaron a la capital de Tierra del Fuego como el posible escenario donde se originó el contagio, aunque las autoridades locales mantienen una postura de cautela.
Una excursión de observación de aves, bajo la lupa
La principal hipótesis, revelada por funcionarios argentinos a la agencia ANSA, apunta a una pareja de ciudadanos holandeses (un hombre de 70 años y una mujer de 69) como los «pacientes cero». Según el informe, ambos habrían contraído el virus durante una excursión de observación de aves en las afueras de Ushuaia, antes de embarcar hacia la Antártida.
Se sospecha que el foco de exposición pudo ser un basural o área silvestre donde los turistas estuvieron en contacto con secreciones de roedores portadores del virus. No obstante, desde el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego desmintieron que existan pruebas concluyentes que vinculen a la provincia con el brote, remarcando que históricamente la zona no es endémica para esta enfermedad, a diferencia de las áreas cordilleranas de Chubut, Río Negro y Neuquén.
El trágico saldo del brote a bordo
Hasta el momento, el virus se ha cobrado tres vidas. El ciudadano holandés falleció en plena navegación y su cuerpo fue trasladado a la isla de Santa Elena. Su esposa, por su parte, murió días después tras ser evacuada de urgencia a un hospital en Johannesburgo, Sudáfrica. La tercera víctima fatal fue un pasajero británico de 69 años, quien también perdió la vida en territorio sudafricano.
Actualmente, el MV Hondius continúa su travesía hacia las Islas Canarias, donde se espera que atraque este sábado bajo protocolos de seguridad extrema. Mientras tanto, otros dos pacientes afectados permanecen aislados dentro del buque, con la posibilidad de ser derivados a centros de salud en Cabo Verde según su evolución.
La respuesta de la OMS y el control sanitario
Ante la alarma internacional que generó la noticia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un comunicado para llevar tranquilidad a la industria turística. El organismo aseguró que «no hay motivo para el pánico ni para imponer restricciones de viaje», destacando que se están realizando secuenciaciones genéticas del virus para identificar la cepa exacta y confirmar su procedencia.
La tripulación y los más de 170 pasajeros restantes se encuentran bajo monitoreo constante, mientras la comunidad científica internacional sigue de cerca el caso para descartar cualquier tipo de mutación que facilite la transmisión entre humanos, algo extremadamente raro en este tipo de virus.
