En una jornada marcada por la intensidad militar y la incertidumbre diplomática, el jefe del Ejército de Israel, Eyal Zamir, lanzó una fuerte advertencia desde el frente de batalla
Durante una visita operativa al sur del Líbano este miércoles, el alto mando militar aseguró a sus tropas que no existen restricciones para las operaciones destinadas a neutralizar las capacidades del grupo Hezbolá, a pesar del frágil cese al fuego y los intentos de mediación internacional.
Operaciones sin restricciones en el sur del Líbano
Zamir supervisó personalmente las acciones en la zona estratégica de Al-Khiam, donde las fuerzas israelíes mantienen un despliegue activo. En su discurso ante los comandantes, el jefe militar fue tajante: «No tienen ninguna limitación en el ejercicio de la fuerza». Según cifras oficiales del mando israelí, la campaña —que ya lleva dos meses de duración— ha resultado en la baja de más de 2.000 combatientes de la organización libanesa.
La postura de Israel es clara: sus tropas permanecerán en territorio libanés hasta que se garantice una seguridad definitiva para los residentes del norte de Israel, quienes han sido blanco constante de ataques desde el inicio de las hostilidades.
Diálogo en Washington bajo la sombra de la guerra
Paradójicamente, las declaraciones belicistas de Zamir coinciden con reportes provenientes de la cadena libanesa LBCI, que indican la posibilidad de una tercera ronda de conversaciones de paz. Se estima que la próxima semana las delegaciones de ambos países podrían encontrarse en Washington para intentar destrabar el conflicto, aunque por el momento no existe una confirmación oficial por parte de los gobiernos involucrados.
Este posible acercamiento diplomático se da en un contexto de extrema fragilidad, donde los reclamos del gobierno libanés para detener los bombardeos aéreos chocan con la determinación israelí de continuar la búsqueda y destrucción de infraestructura de Hezbolá.
Amenaza directa a Irán: «Objetivos listos para ser atacados»
El jefe del Ejército israelí no limitó sus advertencias al territorio libanés. Enmarcó el conflicto como parte de una confrontación regional mucho más amplia y puso el foco directamente sobre Teherán. Zamir afirmó que Israel se encuentra en «alerta máxima» y que ya cuentan con una lista de objetivos estratégicos en Irán listos para ser atacados.
“Estamos preparados para una campaña poderosa que nos permitirá debilitar aún más al Gobierno iraní”, sentenció, dejando en claro que la estrategia de defensa de Israel contempla operaciones de mayor envergadura en todo Medio Oriente si la seguridad de su territorio se ve comprometida.
