Pekín rechazó las amenazas del presidente estadounidense de cortar el comercio con España por su negativa a sumarse a la guerra contra Irán. «El comercio no debe ser utilizado como instrumento», zanjó la portavoz de Exteriores china, en una clara advertencia a Washington.
China salió el miércoles en defensa de España y rechazó de plano que el comercio internacional pueda convertirse en un arma arrojadiza al servicio de la presión política.
Según El Mundo, «el comercio no debe ser utilizado como arma ni como instrumento», zanjó en rueda de prensa la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, en respuesta a una pregunta sobre las amenazas lanzadas desde Washington de «cortar todo el comercio» con España e incluso imponer un embargo.
El conflicto entre Trump y Sánchez
La reacción de la segunda potencia mundial llega después de que Donald Trump arremetiera contra el Gobierno de Pedro Sánchez por negarse a autorizar el uso de las bases de Rota y Morónpara operaciones vinculadas a la ofensiva contra Irán.
El presidente estadounidense también cargó contra el rechazo de Sánchez a elevar el gasto militar hasta el 5% del PIB, una cifra que Washington exige a sus aliados europeos. «Todos aceptaron mi petición, Alemania, todos, menos España», lamentó, antes de deslizar la amenaza comercial.
La relación China-España
En el trasfondo de la defensa de la portavoz china hay algo más que retórica. China y España han estrechado lazos en los últimos años en un contexto de creciente rivalidad entre Pekín y Washington.
España es uno de los socios comerciales más relevantes para China en el sur de Europa y un punto de entrada estratégico para las inversiones chinas en infraestructuras, energía y logística. Empresas del gigante asiático participan en activos clave y sensibles del sistema energético y portuario español.
El mercado chino se ha consolidado como destino prioritario para productos agroalimentarios españoles, sobre todo del porcino, pero también del aceite de oliva y el vino.
Sintonía política y visita de Sánchez a Pekín
La sintonía política también se ha intensificado, con el ex presidente José Luis Rodríguez Zapaterohaciendo frecuentemente de enlace entre ambos gobiernos. Sánchez, que visitará Pekín en abril por cuarta vez, ha defendido en Bruselas la necesidad de mantener una relación «equilibrada» con China.
En una escena internacional marcada ahora por la guerra en Oriente Próximo, Pekín aprovecha cada grieta y la brecha abierta entre Trump y Sánchez, consciente de que esta confrontación le brinda una nueva oportunidad al régimen chino para presentarse como garante de la estabilidad comercial y socio fiable.
China también condena los ataques a Irán
En Pekín, el foco de la rueda de prensa del miércoles no se limitó a la disputa bilateral. La portavoz Mao reiteró que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán «violan el derecho internacional» , una línea que China mantiene desde el inicio de la guerra.




