La redefinición de los marcos jurídicos para la atracción de capitales de vanguardia tecnológica concentra el eje estratégico de la administración nacional en los foros de debate internacional.
En una columna de opinión publicada en el periódico británico Financial Times, el mandatario hizo énfasis en la importancia de crear un marco legal sin regulación previa para el desarrollo de la inteligencia artificial en el país.
Perspectiva histórica y el rol del capitalismo en el desarrollo
La conducción del Ejecutivo trazó una analogía histórica para fundamentar las ventajas de establecer estructuras corporativas flexibles frente a los cambios de paradigma productivo:
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Paralelismo fundacional: Milei trazó un paralelismo entre el momento actual y el año 1602, cuando la creación de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales introdujo la responsabilidad limitada, un invento que, según el mandatario, permitió desplegar el potencial del capitalismo y la Revolución Industrial.
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Evolución cognitiva: En este sentido, de acuerdo a la visión del presidente, «así como la Revolución Industrial nos liberó de las limitaciones del esfuerzo físico, la IA nos liberará de las limitaciones del intelecto, impulsando la productividad más allá de nuestros sueños más ambiciosos».
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Sustento jurídico: De esta manera, sostuvo que «las empresas que utilizan nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, requieren el mismo marco legal que ha sustentado el capitalismo durante más de cuatro siglos: un marco propicio para el desarrollo y la experimentación».
La propuesta de una nueva categoría jurídica empresarial
Bajo estas premisas de flexibilización, se detallaron los planes para la inserción de nuevos actores autónomos en el ecosistema comercial de la República:
Figuras emergentes: Con esta premisa, compartió el plan gubernamental para avanzar en la creación de una nueva categoría empresarial: la «corporación no humana», entidades que podrán ser operadas íntegramente por agentes de IA o robots.
Eje de la iniciativa: Al destacar la iniciativa oficial, Milei remarcó que su primer pilar es «el compromiso de mantener la IA sin regulación para que pueda desarrollarse libremente, sin la presión de una regulación prematura y mal entendida».
Los tres pilares fundamentales del programa tecnológico
El diseño del nuevo ecosistema de inversiones corporativas se asienta sobre tres directrices operativas específicas:
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Compromiso de no regulación: El gobierno se compromete a mantener la IA libre de una normativa «prematura y mal comprendida» que puedan asfixiar su desarrollo.
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Creación de sociedades no humanas: Estas entidades podrán ejercer juicios independientes y contarán con responsabilidad limitada. Si bien los accionistas humanos pueden participar, no serán un requisito obligatorio para su formación.
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Competitividad fiscal y flexibilidad: Se ofrecerá una tasa baja de impuestos corporativos y los accionistas tendrán la libertad de elegir la ley de gobierno corporativo que prefieran. Milei aclaró que, para evitar que el país sea un refugio de capitales ilícitos, será obligatorio revelar a los beneficiarios finales de estas empresas.
Contextualización macroeconómica y posicionamiento global
El jefe de Estado enmarcó esta propuesta dentro de los recientes cambios económicos de Argentina, destacando el superávit fiscal, el programa de desregulación y el ascenso de 20 posiciones en el Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage.
En este escenario de transformaciones estructurales, se renovaron las convocatorias destinadas a los centros de desarrollo del exterior:
Apertura de mercados: En este contexto, Milei renovó la invitación a las empresas tecnológicas del mundo para que se instalen en el país, señalando que «estamos abiertos a los negocios» y remarcó que «inspirados por los comerciantes holandeses que convirtieron a Ámsterdam en la capital financiera del siglo XVII, pretendemos ofrecer el entorno legal y fiscal más atractivo para las empresas de IA que definirán el siglo XXI».
Meta estratégica: En este sentido, manifestó que el objetivo es que «Buenos Aires se convierta para la IA en lo que Ámsterdam fue para la era de la navegación: el lugar donde la imaginación jurídica se puso al día con el momento tecnológico y el mundo cambió».
