Un grave episodio de conducción bajo los efectos del alcohol encendió las alarmas en Esquel este martes por la tarde, cuando un hombre fue interceptado tras circular en evidente estado de ebriedad. El test de alcoholemia confirmó un nivel extremo: 2,77 gramos de alcohol en sangre, muy por encima de lo permitido.
El hecho se originó a partir de una alerta del Centro de Monitoreo y derivó en un operativo policial que terminó con el secuestro del vehículo y la correspondiente infracción.
Denuncia, búsqueda y hallazgo del vehículo
El procedimiento se inició cerca de las 18:15, luego de que el Centro de Monitoreo informara sobre un automóvil cuyos ocupantes se encontraban aparentemente alcoholizados. En un primer momento, el vehículo fue ubicado en la zona de las calles Volta y Roggero.
Sin embargo, al llegar al lugar, efectivos de la Comisaría Segunda junto a personal de Minicomando no lograron encontrarlo, por lo que desplegaron un recorrido preventivo en las inmediaciones.
Finalmente, el rodado fue localizado en Pasaje Cóndor y su intersección con calle Cauquén.
Alcoholemia positiva y nivel alarmante
Al interceptar el vehículo —un Fiat Siena conducido por un hombre de 40 años— los agentes detectaron signos evidentes de consumo de alcohol.
Ante esta situación, se convocó a personal de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, que realizó el test correspondiente. El resultado fue contundente: 2,77 g/l de alcohol en sangre, un nivel que representa un serio riesgo para la seguridad vial.
Secuestro del auto y medidas legales
Tras confirmarse la infracción a la Ley Nacional de Tránsito Nº 24.449, se labraron las actuaciones correspondientes y se dispuso el secuestro del vehículo mediante una grúa municipal.
El automóvil fue trasladado a una dependencia policial, mientras que el conductor quedó a resguardo de una persona de su confianza que se presentó en el lugar.
Además, el caso quedó sujeto a las sanciones previstas por la normativa vigente en materia de seguridad vial.
El episodio vuelve a poner en foco los riesgos de conducir bajo los efectos del alcohol y la importancia de los controles preventivos. Con niveles tan elevados de alcoholemia, las probabilidades de provocar un siniestro aumentan drásticamente, lo que refuerza la necesidad de medidas estrictas y conciencia ciudadana.
