Santilli retoma negociaciones con gobernadores para blindar leyes.
El escenario político argentino se prepara para una nueva etapa de definiciones legislativas clave. El ministro del Interior, Diego Santilli, ha confirmado que reiniciará su agenda de contactos directos con los mandatarios provinciales a partir del próximo domingo 15 de marzo. El objetivo central de esta movida estratégica es consolidar la mayoría parlamentaria de la administración de Javier Milei y garantizar que el oficialismo no enfrente contratiempos en las cámaras ante el tratamiento de proyectos de alto impacto nacional.
Esta decisión busca fortalecer los vínculos federales en un momento donde La Libertad Avanza (LLA) se dispone a dar debates de gran envergadura. Según Univision, la gestión de Santilli ha sido fundamental para aceitar los mecanismos de acuerdo entre la Casa Rosada y el Interior, permitiendo que iniciativas complejas avancen con el respaldo de los legisladores que responden directamente a las estructuras de poder provinciales.
Una hoja de ruta sujeta a la agenda parlamentaria
Si bien la fecha de inicio de las reuniones está fijada, los detalles específicos sobre los nombres de los gobernadores y la secuencia de los encuentros se terminarán de definir una vez que el Congreso ordene su cronograma de sesiones ordinarias. El funcionario, con pasado en el PRO, espera que el oficialismo termine de estructurar las prioridades legislativas para «volver al ruedo» con propuestas concretas que beneficien tanto a la Nación como a las provincias.
Santilli viene de un proceso exitoso durante el año 2025, donde recorrió el país para asegurar la sanción del Presupuesto 2026. Posteriormente, en enero de este año, encabezó un tour federal para explicar los alcances de la reforma laboral, logrando un apoyo contundente que alcanzó casi los dos tercios de los votos en el Senado. Esta efectividad lo ha posicionado como el negociador principal del Gobierno ante los mandatarios locales.
Los proyectos clave que se debatirán en el Congreso
La urgencia de estas nuevas reuniones radica en la magnitud de los proyectos que el oficialismo busca sancionar en el corto plazo. Entre ellos se destacan:
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Ley de Glaciares: Una iniciativa que ya cuenta con el visto bueno de la Cámara Alta y espera su sanción definitiva.
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Nueva Ley de Financiamiento Universitario: Un tema sensible que requiere de un consenso amplio para garantizar la sustentabilidad del sistema educativo superior.
El éxito de la estrategia de Santilli radica en evitar «sobresaltos» parlamentarios. Al haber conseguido que las leyes previas fueran aprobadas con mayorías sólidas, el ex precandidato a gobernador bonaerense se ha convertido nuevamente en la cara visible de la Casa Rosada para garantizar que los sufragios en el Congreso respondan a los acuerdos políticos previos alcanzados con los gobernadores.
El rol de Santilli como articulador federal
La figura del ministro del Interior ha mutado de ser un referente partidario a un articulador indispensable para la gobernabilidad libertaria. Su capacidad para dialogar con sectores de la oposición dialoguista y gobernadores de distintos signos políticos ha sido la llave que permitió destrabar leyes que parecían estancadas. Con el inicio de este nuevo ciclo de reuniones a mediados de marzo, el Gobierno apuesta a repetir la fórmula del consenso para avanzar en su agenda de reformas estructurales sin depender exclusivamente de su propia tropa legislativa.




