Integrantes de la agrupación “25 de Noviembre – Mujeres de Mar” realizaron un nuevo reclamo formal ante el SOMU en Puerto Madryn, denunciando una situación de abandono, discriminación laboral y falta de oportunidades de embarque.
Las trabajadoras aseguran que, pese a estar capacitadas y con la documentación al día, no logran acceder a puestos en la actividad pesquera.
Reclamo en el SOMU y denuncia de abandono
La vocera del grupo, Mónica Beatriz Monteros, explicó que el objetivo de la presentación es visibilizar la realidad que atraviesan decenas de mujeres del sector pesquero en la región.
“Queremos que sepan la necesidad que tienen hoy las mujeres. Sentimos falta de acompañamiento del gremio, abandono y discriminación por parte de las empresas, los armadores y también del propio sindicato”, expresó.
Según detallaron, hay trabajadoras de Puerto Madryn, Rawson, Trelew, Dolavon y Gaiman que cuentan con todos los requisitos para embarcar, pero permanecen sin oportunidades laborales.
“Hay mujeres capacitadas, pero no las llaman”
Las integrantes de la agrupación remarcaron que no se oponen a la incorporación de trabajadoras de otras provincias, pero consideran que debería priorizarse a quienes residen y se forman en la región.
“Acá suben mujeres, eso es verdad, pero muchas veces vienen de otras provincias. Nosotras no estamos en contra de ellas, pero creemos que primero debería contemplarse la necesidad de las mujeres de la región”, señaló Monteros.
Una de las trabajadoras, Susana, relató que lleva dos años sin embarcar pese a su experiencia en planta pesquera y barcos, y afirmó que la respuesta habitual es que las vacantes se cubren antes con efectivos y relevos.
Altos costos y falta de oportunidades reales
Las denunciantes también advirtieron que mantenerse habilitadas implica un fuerte gasto económico. Entre libreta de embarque, estudios médicos, capacitaciones y certificaciones, los costos resultan elevados.
“Todo eso cuesta dinero. La revisión médica sola ronda los 500 mil pesos. Nosotras hacemos el esfuerzo para estar en condiciones y cuando aparece una vacante nunca nos llaman”, cuestionaron.
Otra trabajadora señaló que posee libreta habilitante desde 2009, con trayectoria familiar en la pesca artesanal, pero nunca logró embarcar pese a cumplir todos los requisitos.
“Antes se embarcaban mujeres, hoy ninguna”
Desde la agrupación aseguraron que la situación empeoró con el tiempo. Según relataron, en años anteriores algunas empresas incorporaban mujeres en las tripulaciones, pero actualmente no se registran embarques femeninos.
“Hubo barcos que llevaban dos, cuatro o hasta seis mujeres por marea. Hoy directamente no llaman a ninguna”, denunció Monteros.
Sostienen además que existe una discriminación estructural dentro del sector. “Parece que la mujer es la peste arriba del barco. Nombrás a una mujer para embarcar y automáticamente la descartan”, expresaron.
Reclamos al gremio y nuevas acciones
Las trabajadoras también cuestionaron la representación sindical. “La Secretaría de la Mujer está a cargo de un hombre. Es algo difícil de entender cuando quienes atravesamos estas problemáticas somos nosotras”, señalaron.
Ante la falta de respuestas, adelantaron que continuarán con reclamos ante el gremio nacional, la Legislatura provincial y el Concejo Deliberante. Además, no descartan impulsar la conformación de una tripulación íntegramente femenina como forma de demostrar su capacidad en la actividad.
“No vamos a parar. Alguien tiene que darnos una solución”, afirmaron.
