Vaca Muerta brilla en NY: empresarios apuestan al salto exportador.
La transformación del panorama energético argentino fue el gran protagonista del Argentina Week, evento celebrado en la emblemática torre de Bank of America en Nueva York. Ante la mirada atenta de inversores globales, las principales figuras de la industria petrolera local e internacional debatieron sobre el inmenso potencial geológico del país, proyectando a la nación como un proveedor confiable y competitivo a escala mundial gracias al desarrollo no convencional.
Según Infobae, la cumbre reunió a funcionarios del gobierno de Javier Milei y altos ejecutivos que coincidieron en la urgencia de construir nueva infraestructura y aprovechar el actual clima de negocios. A lo largo de tres paneles, referentes del sector desglosaron los desafíos de costos y regulación que deben superarse para consolidar una histórica balanza comercial superavitaria.
El salto exportador y la competitividad internacional
El primer panel, enfocado en el impacto macroeconómico y los retos de inversión, fue moderado por el secretario Coordinador de Energía y Minería, Daniel González, junto a Miguel Galuccio (Vista Energy), Mark Nelson (Chevron) y Harold Hamm (Continental Resources). González inauguró el debate subrayando que solo se ha explotado el tres por ciento del recurso geológico, al que definió como «de primer nivel, totalmente indiscutible». El secretario graficó este éxito en números: “La balanza comercial energética de Argentina pasó de un déficit cercano a los USD 7.000 millones a un superávit de USD 8.000 millones el año pasado, y esperamos que ese número sea de USD 30.000 millones en cinco años”.
En sintonía, Miguel Galuccio destacó que el país se fortalece tras los récords productivos recientes. “Si terminamos este año produciendo 1 millón de barriles, entraremos entre los veinte principales países productores del mundo, donde tenemos energía que no solo es competitiva, sino también confiable y provee al mundo”, sostuvo. No obstante, advirtió sobre las barreras operativas: “Otro punto es la competitividad. Hemos reducido costos pero aun estamos un 30% por detrás de EEUU. Entonces necesitamos más competencia en términos de compañías de servicios y proveedores de productos. Nuestros costos laborales son más altos, y los impuestos también son más altos”. Y añadió: “Cuando uno empieza a descomponer ese 30%, hay muchas cosas que podemos hacer. Y si reducimos aún más los costos de perforación y completación, atraeremos inversión, aumentaremos la producción, crearemos más empleo y generaremos un mayor flujo de divisas para el país. Por lo tanto necesitamos seguir trabajando en ser más competitivos”.
Sobre el clima de inversión, el fundador de Vista remarcó: “Lo que cambió durante los últimos años es el contexto. Los inversores no solo buscan oportunidades, buscan oportunidades en el contexto adecuado. Y creo que todo lo que está pasando, con la decisión de eliminar las restricciones a las exportaciones, estabilizando la macroeconomía en términos de FX y permitiendo sacar los dividendos del país”.
Mark Nelson de Chevron coincidió y valoró la desregulación: “La libertad de exportación, la normalización del tipo de cambio y los programas de incentivos para acelerar la inversión marcan una gran diferencia cuando queremos llevar a Vaca Muerta a escala mundial”.
Por su parte, Harold Hamm hizo hincapié en las limitaciones logísticas: “Hay muchas grandes empresas upstream estadounidenses dispuestas a invertir, pero aquí todo recae en los operadores para desarrollar la infraestructura. Eso tiene que cambiar”. Cabe recordar que Hamm, conocido en la industria como el «rey del fracking» por revolucionar la técnica en EE. UU. y poseedor de un patrimonio de USD 16.000 millones según Forbes, desembarcó recientemente en el yacimiento neuquino tras comprar a Pluspetrol el área Los Toldos II Oeste. Además, su figura tiene fuerte peso político como histórico donante republicano, habiendo sido asesor de Mitt Romney y principal financista de Donald Trump en 2016, 2020 y 2024 (donde impulsó actos de recaudación en Mar-a-Lago a favor de desregulaciones ambientales).
Como cierre a este bloque, Daniel González reafirmó el compromiso estatal con este crecimiento: “El Gobierno entiende esta oportunidad, ha estado creando condiciones para que el sector privado prospere. Si les va bien, nos va bien”.
Infraestructura y GNL: El futuro del gas argentino
Mariana Schoua, presidenta de AmCham Argentina, lideró el segundo panel con los empresarios locales Horacio Marín (YPF), Marcelo Mindlin (Pampa Energía) y Marcos Bulgheroni (PAE). El titular de YPF generó buen clima entre el público y definió el momento como “un hito en la historia de América Latina”, resaltando la viabilidad del proyecto Argentina LNG, al que posicionó como “el tercer proyecto nuevo más rentable del mundo en términos de punto de equilibrio, según la consultora Rystad Energy”. Marín adelantó inversiones por más de USD 100.000 millones entre 2025 y 2031, abarcando USD 20.000 millones en plantas de GNL, USD 8.000 millones en gasoductos y hasta USD 40.000 millones en el upstream. “Se crearán más de 40.000 nuevos empleos. El mayor aporte de la industria es ser el catalizador de todo el desarrollo en la década de 2030”, garantizó.
Marcelo Mindlin, por su parte, aportó perspectiva histórica: “En ese momento, el reto era la geología, confirmar el potencial de la roca. Era operacional, conseguir los sets de fractura hidráulica, el agua, la arena. Ahora, Vaca Muerta es una realidad. ¿El desafío? Construir mucha infraestructura para permitir que siga creciendo”. El titular de Pampa, que anunció en Nueva York una inversión propia de USD 3.000 millones mediante TGS para ampliar gasoductos y evitar caídas en la producción, elogió la unión del sector: “El hub de Vaca Muerta, liderado por Horacio, logró algo que parecía imposible: sentar a todos los productores en una mesa y avanzar en inversiones de tres mil millones de dólares. El otro ejemplo es SESA, liderado por Marcos, que reunió a productores para el primer proyecto de GNL en el país”. Mindlin enfatizó la urgencia de comercializar: “Argentina, al ritmo actual de consumo, tiene gas para doscientos años. Todo lo que produzcamos después del año treinta, el valor presente neto es cero. Todo lo que podamos acelerar el consumo y generar valor agregado es muy importante. Analizamos una potencial planta de urea y otros usos petroquímicos”.
Marcos Bulgheroni visualizó a la Argentina en camino a ser “un actor global en el mercado energético, productor del sur global, con todo lo que eso implica en seguridad geopolítica y energética”. Detalló que el consorcio SESA ya alquiló dos grandes instalaciones flotantes de almacenamiento y regasificación, aspirando a producir 18 millones de toneladas anuales hacia mediados de la próxima década, respaldado por un contrato de ocho años con la europea SEFE. El CEO de PAE valoró la labor oficial para mantener reglas claras: “Es fundamental tener gobiernos y equipos de trabajo con fuerte involucramiento, muy prácticos. Ojalá esto sea la regla y no la excepción”. Y dejó un mensaje contundente sobre la ventana de oportunidad: “Tenemos una gran oportunidad. Toma una decisión, invierte ahora. Será mucho peor si esperas”.
«Esta vez es diferente»: La confianza en el nuevo rumbo
La jornada concluyó con un diálogo entre Daniel González y Alejandro Bulgheroni, fundador y presidente de Pan American Energy. El empresario se mostró plenamente confiado en el modelo actual liderado por el mandatario: “Esta vez es diferente. Esta vez estoy seguro de que vamos a seguir creciendo… Esta vez, desde lo más alto, desde el presidente Milei, tenemos una idea clara”.
Bulgheroni insistió en la necesidad de nutrir el ecosistema competitivo atrayendo capitales: “Todos estos años hemos estado intentando abrir el sector de petróleo y gas. Queríamos que hubiera más inversores en el sector, porque mi idea era que si hay más personas invirtiendo, se fortalece el sector y nuestro trabajo”.
También reveló cómo resurgió su entusiasmo por apostar a nivel local tras un clima de negocios históricamente complejo: “Cuando conocí al Presidente, antes de las elecciones, ya estaba un poco derrotado con todas estas historias. Tengo algunas otras inversiones fuera de Argentina, pero quiero invertir aquí. Pero no podía hacer más porque el país estaba mal. Él entendió muy bien cuál era el problema, tiene voluntad y coraje de hacerlo”.
Finalmente, aportó cautela frente a la coyuntura internacional de los precios del crudo, priorizando la estabilidad por sobre los picos especulativos: “Podemos vender nuestro petróleo un poco más caro ahora, pero es negativo para mucha gente. Cuando el precio del petróleo sube, todos piensan que tienen que ganar más dinero. Prefiero el barril a USD 75”.




