Hace una semana el hallazgo de un cargamento ilegal de fentanilo, propofol y otros opioides en la terminal de ómnibus de Puerto Madryn , enviado desde Entre Ríos, no fue un hecho aislado.
Por el contrario, funcionó como una señal de alerta sobre una problemática que especialistas definen como cada vez más compleja, extendida y peligrosa. Se trata del consumo de drogas en Argentina, especialmente en su variante más reciente, vinculada a las sustancias sintéticas y adulteradas.
El médico toxicólogo Francisco Dadic (M.N. 125.795), presidente de la Fundación Argentina de Toxicología , lo resume con claridad: “Hoy no solo preocupa el consumo, sino que muchas personas no tienen idea de qué están consumiendo” .
Fentanilo: la droga que enciende las alarmas
El fentanilo es un opioide sintético de altísima potencia , hasta 50 veces más fuerte que la heroína, que ya provocó una crisis sanitaria en países como Estados Unidos, con más de 100.000 muertes anuales por sobredosis. En Argentina, el reciente decomiso en Madryn confirma que estas sustancias ya están presentes en circuitos ilegales locales. “Es una droga barata, altamente adictiva y con un potencial enorme de daño” , explicó Dadic.
El mayor peligro, advierte, es su uso como adulterante. Puede aparecer mezclado en otras drogas sin que el consumidor lo sepa, aumentando exponencialmente el riesgo de muerte.
Una «bomba de tiempo»: las drogas sintéticas
Actualmente existen más de 1.140 sustancias diferentes en circulación a nivel mundial, muchas de ellas creadas en laboratorios clandestinos. “Se producen al estilo ‘Breaking Bad’; mezclas improvisadas que se lanzan al mercado para ver cómo impactan. El usuario termina siendo un conejillo de indias” , graficó el especialista.
Una pastilla puede no ser lo que aparenta. Lo que se vende como éxtasis o «rola» (MDMA) puede contener catinonas, anfetaminas u otros compuestos, generando efectos impredecibles. “Una persona busca un efecto recreativo y termina con una arritmia grave o un síndrome potencialmente mortal” , alertó.
El policonsumo y el «tusi» o «cocaína rosa»
Uno de los rasgos más preocupantes es el policonsumo , la combinación de varias sustancias. El llamado “tusi” o “cocaína rosa” , lejos de ser una sustancia pura, suele ser una mezcla de ketamina, MDMA y colorantes. “Ni siquiera es lo que dice ser. La gente cree que consume una cosa y en realidad es otra completamente distinta” , remarcó.
Consumo invisible y el impacto en adolescentes
Existe un “consumo invisible” de sustancias socialmente aceptadas, como las benzodiacepinas (clonazepam, lorazepam). Argentina es uno de los países con mayor consumo de estos psicotrópicos. Más del 50% de las personas con adicciones severas comenzó a consumir en la infancia o juventud. “El cerebro adolescente no está completamente desarrollado, especialmente en las áreas que regulan el control de impulsos” , explicó Dadic.
No existe consumo sin riesgo y la prevención es clave
“No existe consumo de drogas sin riesgo” , advierte el especialista. El caso de la “cocaína envenenada” , que dejó más de 18 muertos en Argentina, es un ejemplo del peligro de las adulteraciones. Para quienes ya consumen, se plantean estrategias de reducción de riesgos : evitar la mezcla de sustancias, reducir la frecuencia, mantenerse hidratado, no consumir en soledad y buscar ayuda profesional.
El hallazgo de fentanilo en Puerto Madryn encendió las alarmas en Chubut. «Es una droga barata, fácil de hacer y con mucha adicción», advierten los especialistas.




