El reporte de la Universidad de Gotemburgo alerta sobre la concentración del poder y la criminalización de la protesta en Argentina durante 2025 y 2026.
El prestigioso Instituto V-Dem de la Universidad de Gotemburgo (Suecia) publicó su Reporte sobre la Democracia 2026, donde advierte una alarmante profundización de la autocratización a nivel global. En este nuevo relevamiento, Argentina se ubica entre las 10 naciones con mayores señales de deterioro democrático, coincidiendo con el periodo presidencial de Javier Milei.

Un fenómeno global: la erosión de las instituciones
El reporte, titulado “Unraveling the Democratic Era?” (¿Desentrañando la era democrática?), señala que más de dos tercios de la población mundial vive actualmente bajo regímenes autocráticos. Lo que antes era un fenómeno aislado en países con democracias débiles, ahora se ha extendido a naciones que se consideraban consolidadas.
De acuerdo con el diagnóstico de V-Dem, el proceso de autocratización se caracteriza por:
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Concentración del poder en el Ejecutivo.
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Debilitamiento de los controles institucionales (contrapesos).
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Restricciones a las libertades civiles, especialmente la libertad de expresión.
El caso argentino: ajuste, represión y restricciones
La inclusión de Argentina en el listado de mayor retroceso democrático se da en un contexto de altísima conflictividad social. El informe vincula este deterioro institucional con las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei, destacando tres ejes críticos:
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Ajuste económico y social: El informe vincula la caída del poder adquisitivo y el deterioro de las condiciones de vida con la erosión del pluralismo y el bienestar democrático.
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Criminalización de la protesta: Se subraya el avance de políticas de seguridad orientadas a restringir la movilización social y la aplicación de normativas “antiprotestas” que endurecen el control social.
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Ataque a la libertad de expresión: El reporte resalta que este derecho está disminuyendo en 44 países, siendo Argentina uno de los focos de preocupación debido al impacto en el debate público local.
La advertencia de los expertos
Para el Instituto V-Dem, la distinción entre democracias y autocracias se está volviendo cada vez más difusa. En el caso local, la respuesta del Gobierno frente al conflicto social —marcada por el recrudecimiento de la represión— se inscribe en un patrón global donde el desmantelamiento de las instituciones suele complementar los planes de ajuste económico severo.
El diagnóstico concluye que este deterioro no es un escenario irreversible, pero advierte que la tendencia podría profundizarse si no surgen respuestas políticas y sociales que logren frenar la erosión de los derechos fundamentales.





