Israel bombardea Teherán y refuerza su frontera con el Líbano.
La escalada bélica en Medio Oriente ha alcanzado niveles críticos tras la última ofensiva lanzada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Durante la noche del jueves y la jornada de este viernes, la aviación israelí ejecutó ataques de precisión contra objetivos estratégicos en el corazón de Irán, específicamente en su capital, Teherán. La operación militar se centró en descabezar la estructura de inteligencia del régimen, en un contexto de hostilidades que no ha dejado de intensificarse desde finales de febrero.
El foco principal de la incursión aérea fue la sede del Comando de Emergencias de la Dirección de Inteligencia, ubicada en la base de Jatam al Anbiya. Según Noticias Argentinas, el portavoz militar Effie Defrin confirmó que el ataque buscaba eliminar a altos cargos militares iraníes que se encontraban recopilando y procesando información estratégica en dicha instalación. Además del comando capitalino, los bombardeos alcanzaron depósitos de misiles, centros de mando y sistemas de defensa aérea en diversas regiones del país persa.
Debilitamiento del CGRI y uso de informantes en terreno
La estrategia israelí ha virado hacia una fase de desgaste operativo contra el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y su brazo paramilitar, el Basij. En los últimos tres días, Israel ha destruido al menos tres puestos de control recientemente establecidos en las carreteras de Teherán. Estas acciones fueron posibles gracias a un minucioso proceso de reconocimiento previo y a la colaboración de informantes en el terreno, quienes habrían facilitado las coordenadas exactas de las fuerzas de élite iraníes.
Desde que se desató esta fase del conflicto el 28 de febrero, el saldo humano es devastador: se estima que más de mil personas han muerto en Irán producto de las incursiones israelíes. En contraparte, las represalias de Teherán mediante el uso de misiles balísticos sobre territorio israelí han causado doce víctimas fatales. El objetivo declarado por el Gobierno de Benjamin Netanyahu es desarticular las capacidades nucleares y militares de su adversario, buscando generar condiciones que debiliten la estabilidad del régimen teocrático.
Movilización masiva y tensión en el río Litani
Mientras los misiles impactan en Teherán, la frontera norte de Israel se prepara para un escenario de guerra abierta en múltiples frentes. El jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, ordenó este viernes el refuerzo inmediato de tropas en la frontera con el Líbano. Esta movilización incluye el despliegue de una división adicional, brigadas de ingenieros y la convocatoria de reservistas, sumándose a los 110.000 efectivos ya llamados a filas desde el inicio de la ofensiva conjunta con Estados Unidos.
La tensión en el frente libanés se disparó tras el bombardeo israelí al puente Zrarieh sobre el río Litani, considerado un punto logístico vital para el grupo chií Hizbulá. Israel ha extendido las órdenes de evacuación para la población civil libanesa hasta 15 kilómetros al norte de dicho río, marcando una zona de exclusión militar. Hasta el momento, los bombardeos en suelo libanés han dejado 630 fallecidos, consolidando un panorama de seguridad regional sumamente precario y con pronóstico de mayor deterioro en las próximas horas.




