En un fallo que ha generado fuerte repercusión política y social en la cordillera, la justicia de Chubut dictó sentencia contra José María Spinelli, conocido en el ámbito local como «Loly»
El exfuncionario municipal y provincial reconoció su responsabilidad en un ataque contra una adolescente, cerrando así un proceso judicial que pone nuevamente el foco sobre su historial de conductas impropias en el ejercicio de cargos públicos.
Los detalles de la condena en juicio abreviado
El juez penal de Esquel, José Luis Ennis, fue el encargado de homologar el acuerdo de juicio abreviado mediante el cual Spinelli, de 55 años, admitió la autoría del hecho. La pena impuesta es de tres años de prisión en suspenso por el delito de «abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa».
El aberrante episodio ocurrió en diciembre del año pasado y tuvo como víctima a una menor de 15 años. Al aceptar el juicio abreviado, el imputado evitó el debate oral y público, pero debió confesar el intento de abuso ante las autoridades judiciales para que la sentencia quedara firme.
Un historial de denuncias y polémicas políticas
La trayectoria de Spinelli en la administración pública estuvo marcada por las controversias. Durante el inicio de la gestión del actual intendente de Esquel, Matías Taccetta, se desempeñó en el área de coordinación de Juntas Vecinales, tras haber tenido un rol muy activo en la campaña electoral de 2023.
Sin embargo, este no es el primer antecedente que lo vincula con delitos de índole sexual. Hace dos años, el actual gobernador Ignacio «Nacho» Torres decidió apartarlo de sus funciones en el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia luego de que una mujer lo denunciara por solicitar «favores sexuales» a cambio de asistencia estatal. Aquella denuncia derivó en un allanamiento en su domicilio y en su salida del gabinete provincial.
El cierre de un ciclo en la gestión pública
A pesar de estos antecedentes, meses atrás existió la intención de reincorporarlo al equipo municipal de Taccetta en su antiguo cargo de coordinador de Juntas Vecinales, designación que finalmente fue descartada ante la presión y la gravedad de las acusaciones que pesaban sobre él.
Con esta condena firme, la justicia penal de Esquel cierra un capítulo que no solo afecta la integridad de la víctima, sino que también interpela a los mecanismos de control y selección de personal en las estructuras políticas de la región.
