La ofensiva aérea que comenzó el 2 de marzo ya dejó un millar de víctimas fatales y más de 2.500 heridos, según el último reporte del Ministerio de Salud libanés. Los ataques se concentran en el sur, el este del país y los suburbios de Beirut. En las últimas 24 horas, 33 personas murieron y 152 resultaron heridas.
La cifra es escalofriante y no deja de crecer. El Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano, dependiente del Ministerio de Salud Pública, informó este jueves que la campaña de bombardeos israelíes contra el país mediterráneo alcanzó el millar de víctimas fatales. Desde el inicio de la ofensiva aérea el pasado 2 de marzo, un total de 1.001 personas han perdido la vida, entre ellas 118 niños, mientras que otras 2.584 han resultado heridas, de las cuales 365 son menores.
La escalada del conflicto en Medio Oriente no da tregua y los números reflejan una tragedia humanitaria de dimensiones crecientes. En las últimas 24 horas, una serie de ataques israelíes registrados en diferentes zonas del país dejaron 33 muertos y 152 heridos, sumando víctimas a una lista que ya parece interminable.
La ofensiva: sur, este y los suburbios de Beirut en la mira
Desde hace más de dos semanas, el Estado judío mantiene una intensa campaña de bombardeos que se concentra principalmente en el sur y el este del Líbano, así como en las afueras meridionales de Beirut. Estas regiones, densamente pobladas y con una importante presencia de infraestructura civil, son las más castigadas por los ataques aéreos.
Los bombardeos no discriminan entre objetivos militares y civiles, lo que explicaría el alto número de víctimas infantiles. Los hospitales de la zona trabajan al límite de su capacidad, mientras los equipos de rescate intentan remover escombros en busca de sobrevivientes entre los edificios derrumbados.
El drama humanitario: niños, las principales víctimas
Uno de los datos más estremecedores del informe oficial es la cantidad de menores de edad afectados por la violencia. Con 118 niños muertos y 365 heridos en apenas 17 días, la infancia libanesa está pagando el precio más alto de una guerra que no eligió.
Organismos internacionales ya comenzaron a expresar su preocupación por la situación humanitaria en el Líbano, un país que ya atravesaba una profunda crisis económica y social antes de esta escalada bélica. Los desplazamientos forzados de población, la falta de suministros médicos y el colapso de los servicios básicos se suman al horror de los bombardeos.
Contexto: una escalada que no cesa
La ofensiva israelí contra el Líbano se enmarca en una escalada regional del conflicto en Medio Oriente, que también afecta a otros países como Irán y Siria. El detonante inmediato fue el bombardeo israelí contra el yacimiento de gas de South Pars, en territorio iraní, que desencadenó una serie de represalias cruzadas.
La comunidad internacional, hasta ahora, se muestra impotente para detener la espiral de violencia. Los llamados al cese al fuego se multiplican, pero no encuentran eco en las partes en conflicto. Mientras tanto, la población civil sigue pagando con su vida el precio de una guerra que parece no tener fin.




