Luis Caputo brindó detalles sobre su relación con gestiones anteriores y defendió el actual modelo de libre competencia.
El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, brindó una extensa entrevista al programa de streaming “Las Tres Anclas”, donde analizó el panorama económico actual y lanzó duras críticas contra la postura de la oposición. Durante su intervención, el funcionario buscó trazar una línea ética respecto a su pasado profesional, revelando que, pese a las profundas diferencias ideológicas, siempre estuvo dispuesto a colaborar con gestiones anteriores cuando se lo solicitaron.
La crítica a la «lógica siniestra» de la oposición
Caputo comenzó refiriéndose al clima de confrontación política y cuestionó lo que percibe como un deseo de fracaso ajeno por parte de los sectores opositores. “A los kirchneristas no hay forma de convencerlos. Ellos piensan diferente. Creo que cada vez más gente se da cuenta de esas cosas”, señaló.
En esa línea, calificó de «siniestra» la actitud de esperar que el país empeore para obtener un rédito electoral: “Podés pensar distinto, pero si al otro le está yendo mejor, es como raro querer que al país le vaya mal para vos poder volver. Eso es triste”. Según el ministro, la única estrategia actual del kirchnerismo es apostar al colapso del Gobierno: “La única forma de volver del kirchnerismo no es proponiendo algo mejor, sino que al otro le vaya mal”.
Las revelaciones sobre su ayuda a gestiones previas
Para diferenciarse de sus críticos, el titular del Palacio de Hacienda recordó su disposición técnica para asistir a presidentes del Banco Central de signos políticos opuestos. “Yo jamás quise que al kirchnerismo le vaya mal y me pidieron ayuda 500 veces. Lo pueden decir los diferentes presidentes del Banco Central, desde Prat-Gay hasta Fábrega. Siempre que tuve que ayudar, ayudé. Nunca quise que les fuera mal”, afirmó con contundencia.
Caputo aclaró que su distanciamiento siempre fue conceptual y no un deseo de daño institucional: “A veces pensaba que le iba a ir mal porque las políticas que estaban tomando no eran buenas. Pero nunca tuve el sentimiento de querer que les fuera mal. Por eso, cada vez que me pedían ayuda, lo hacía”.
Datos estadísticos frente a la «percepción de crisis»
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue la defensa de los indicadores oficiales frente a lo que Caputo considera una «operación» mediática. “Lo que uno lee en los medios y están tratando de instalar, es que estamos en una mega recesión y que la gente no llega al día 15 del mes. Puede haber diferentes razones por lo que digan esto: ideología, operación y demás”, explicó.
El ministro instó a dejar de lado las sensaciones para mirar las planillas: “El sesgo se dirime con datos. Los datos son la verdad. Las sensaciones las dejamos de lado. Los datos dicen lo opuesto a lo que dicen los medios. Estamos en récord histórico de nivel de actividad, de exportaciones y de consumo”.
El fin de los empresarios que «cazan en el zoológico»
Al explicar el cambio de modelo, Caputo fue tajante sobre la transición de un esquema «pro empresario» a uno de libre competencia. “Estamos cambiando de modelo. Pasamos de un modelo que no era pro empresa ni pro mercado. Era un modelo pro empresario. Era un modelo que hacía ricos a los empresarios”, definió.
El funcionario criticó el proteccionismo del pasado: “Era un modelo proteccionista en el que obligabas a la gente a pagar hasta diez veces lo que valían las cosas para que el empresario se hiciera rico”. Utilizó el ejemplo de la fabricante de neumáticos FATE para ilustrar su punto: “Los trabajadores no eran millonarios, el multimillonario era Madanes. Estos empresarios, algunos, se acostumbraron a cazar en el zoológico”. En contraste, elogió a empresas como Lumilagro o empresarios como Dietrich, quienes decidieron adaptarse y competir.
Transparencia en los indicadores negativos: desempleo e inflación
Pese al optimismo general, el ministro no esquivó los puntos críticos del ajuste. Admitió que el proceso de transformación genera tensiones lógicas en el corto plazo. “Para ser justos, no debemos focalizarnos solo en los datos que nos favorecen. El dato de la suba del desempleo es correcto. Subió un punto y es normal que eso pase en este proceso de transformación”, reconoció.
Sobre la suba de precios, también fue honesto: “La inflación es otro ejemplo. Veníamos en el 1,5% y desde el ataque, se fue ahora al 3%”. Sin embargo, ratificó que la reforma laboral y la reducción de cargas impositivas (que pasaron de 18 puntos a 2 en ciertos rubros) son las herramientas que harán que esta transición sea “más llevadera” para los trabajadores y las Pymes.




