Una investigación por robo y comercialización ilegal de ganado dio un giro decisivo en las últimas horas tras una serie de operativos en el Valle Inferior del Río Chubut
La Fiscalía de Puerto Madryn, en conjunto con la División Rural, logró rastrear el paradero de cientos de animales ovinos que habían sido sustraídos de un establecimiento rural en la meseta chubutense. El caso, que pone bajo la lupa las maniobras irregulares en el transporte de hacienda, ya cuenta con testimonios clave que complican a los involucrados.
De la meseta al valle: el recorrido ilegal del ganado
La causa se inició a partir de la denuncia de un productor de Gan Gan, quien alertó sobre la desaparición masiva de ovejas de su campo. Tras semanas de tareas de inteligencia, los investigadores lograron reconstruir la ruta del abigeato gracias a la declaración de un transportista. El conductor admitió haber trasladado aproximadamente 350 animales desde la zona de la meseta hacia diversas chacras ubicadas en el sector de Bryn Crwn, entre las localidades de Trelew y Gaiman.
Con esta información, los funcionarios fiscales Mauricio Baigorria y Felipe Montiel encabezaron nuevos allanamientos en la zona de chacras. En los procedimientos anteriores ya se habían hallado señales identificatorias y restos de faena que vinculaban directamente a estos predios con el ganado denunciado, confirmando la sistematicidad de la maniobra.
Maniobras de estafa y falsedad ideológica
La Justicia no solo investiga el robo de los animales, sino también una compleja red de irregularidades administrativas. La causa está caratulada bajo los delitos de abigeato agravado, estafa y falsedad ideológica. Se sospecha que los responsables habrían adulterado documentación de transporte de hacienda y guías de traslado para poder mover los 350 ovinos a través de las rutas provinciales sin ser detectados por los controles policiales.
Actualmente, el personal de la División Rural continúa verificando los movimientos rurales y analizando la documentación secuestrada. Los investigadores buscan determinar si existen más implicados en la comercialización ilegal de carne y si este esquema de robo de ganado ha afectado a otros productores de la región de Gan Gan, quienes se encuentran en estado de alerta ante la magnitud de lo sustraído.
