Javier Milei publicó un polémico test para idiotas en redes. Cuestionó las políticas del peronismo en los 70 y apuntó con dureza a la oposición actual.
El presidente de la Nación, Javier Milei, volvió a utilizar sus redes sociales para encender la polémica y marcar su postura económica. Este miércoles, el mandatario publicó un provocador mensaje titulado “Test para detectar idiotas”, donde reflexionó sobre las políticas implementadas durante la década de 1970 y lanzó duras críticas hacia la gestión de aquel período y hacia sus actuales detractores políticos.
El «test» y las críticas al modelo de los 70
A través de su cuenta oficial, Milei apuntó directamente a las medidas económicas que precedieron al recordado «Rodrigazo», centrando su análisis en la intervención estatal. En su publicación, el jefe de Estado expuso: “Durante la versión peronista de los ’70s, se intentó combatir la inflación con controles de precios y regulación de cantidades, mientras había déficit fiscal que se financiaba con emisión monetaria. A su vez, se controlaba el tipo de cambio”.

Para el Presidente, esta combinación de regulaciones fue la verdadera causa de la crisis posterior, exculpando en parte a quien ejecutó el ajuste. Milei argumentó que ese esquema de control “llevaba a la pérdida de reservas y en el medio de una situación de la que nadie se quería hacer cargo llegó Celestino Rodrigo y sinceró la macro».
La responsabilidad del desastre y el dardo a la oposición
En su análisis histórico, el mandatario libertario describió crudamente las consecuencias de aquel sinceramiento económico: «El resultado una sextuplicación de la inflación y caída de actividad”. Tras exponer este escenario, dejó una pregunta abierta dirigida a sus seguidores, a modo de desafío conceptual: “Desde tu punto de vista ¿quién es el responsable del desastre?”.
Pero el mensaje no se limitó a una clase de historia económica. Previamente, Milei había lanzado munición gruesa contra sectores opositores, mezclando cuestionamientos intelectuales con acusaciones de intencionalidad política. Fiel a su estilo directo, consideró que “la ignorancia es atrevida”.
Para cerrar su descargo, el Presidente dejó una contundente reflexión sobre las críticas que recibe su actual gestión: “Si un conjunto de ignorantes, ya sea por falta de formación o por un claro déficit de IQ, son alimentados por las turbias operetas de la política, ello los puede llevar a ver fantasmas donde no los hay y caer en un ridículo de brutalidad…”.




