El dolor se transforma en indignación en Comodoro Rivadavia
A 120 días del brutal femicidio que conmocionó a la región, la familia de la víctima rompió el silencio para denunciar la falta de respuestas institucionales. Jessica Schwab, hermana de la joven asesinada, lanzó duras críticas contra el Poder Judicial y el municipio, advirtiendo que el estancamiento de la causa pone en riesgo la posibilidad de alcanzar la justicia.
Una causa sin avances y el reclamo por ser querellantes
A pesar del tiempo transcurrido, la familia aún no ha logrado constituirse como querellante, una figura legal que les permitiría impulsar medidas de prueba de forma activa. Según explicó Jessica Schwab en diálogo con Radiocracia, la falta de una apertura formal de investigación ha bloqueado este derecho fundamental.
«Hace cuatro meses que estamos esperando actualizaciones. La Justicia actúa con una liviandad que asusta», sentenció. La principal preocupación de los allegados es que el paso de los días diluya la relevancia del caso, permitiendo que la causa termine archivada en los despachos judiciales sin responsables tras las rejas.
Sospechas de múltiples atacantes y peritajes pendientes
Para la familia, las pruebas recolectadas hasta el momento sugieren que no se trató de un ataque individual. Basándose en registros fílmicos de cámaras de seguridad, Jessica insiste en que hubo más personas involucradas en la escena. Sin embargo, denunció que peritajes clave, como los estudios de ADN en la ropa de la víctima y en elementos hallados en los túneles donde se refugiaban los sospechosos, aún no han arrojado novedades.
Además, exigen que se realicen estudios antropométricos sobre un individuo que se habría autoincriminado recientemente. «Necesitamos cotejar si esa persona es la que aparece corriendo en los videos. Los elementos están, pero no vemos la voluntad de avanzar con la rigurosidad que el caso merece», detalló Schwab.
El abandono estatal y la «invisibilidad» social
La denuncia de la familia también apunta a la falta de prevención en el espacio público. Para Schwab, el estado de abandono de la zona centro y la falta de iluminación en los túneles fueron factores determinantes para que el crimen ocurriera. «Es increíble que haya tenido que morir una persona para que pongan luces; los túneles siguen a la buena de Dios», fustigó.
Finalmente, reflexionó sobre la situación de marginalidad y consumo de sustancias en la zona, señalando que el municipio ha fallado en atender a las personas en situación de calle, a quienes calificó como «invisibles». Ante la ausencia de una red de contención oficial para familiares de víctimas de femicidio en la ciudad, la familia Schwab continúa su lucha en soledad, apoyándose únicamente en el respaldo de la comunidad comodorense.
