El sindicato petrolero de Santa Cruz le declaró la guerra al Grupo Neuss. El Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER) presentó ante el Gobierno provincial un pedido formal para la reversión de los yacimientos operados por Patagonia Resources, empresa controlada por el holding de los Neuss.
La denuncia es contundente: falta de inversión, incumplimiento de planes de perforación y despidos en plena conciliación obligatoria. Las áreas en riesgo son Los Perales-Las Mesetas, Los Monos y Barranca Yankowsky. El Gobierno de Santa Cruz ya inició sumarios administrativos.
Un pedido de reversión que sacude el norte santacruceño
El SIPGER no fue con vueltas. El secretario general del gremio, Rafael Güenchenen, informó que la empresa Patagonia Resources, perteneciente al Grupo Neuss, incumplió los planes de perforación y los compromisos de mantenimiento de equipos establecidos en el pliego de condiciones de la licitación. La falta de resultados operativos y financieros por parte de la concesionaria afecta directamente la actividad en las localidades petroleras del norte santacruceño.
Las áreas afectadas por el pedido de cancelación son tres: Los Perales-Las Mesetas, Los Monos y Barranca Yankowsky. Estos yacimientos fueron transferidos desde YPF a la provincia de Santa Cruz en el marco de la reactivación del sector petrolero. Ahora, el gremio pide que vuelvan a manos provinciales.
Despidos en plena conciliación obligatoria: la gota que rebalsó el vaso
No es solo la falta de inversión. Según el SIPGER, la firma también vulneró la paz social al realizar cesantías mientras regía una conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo. Para el gremio, ese fue el límite. «La empresa incumplió los compromisos y además despidió trabajadores en un momento en que regía una medida de conciliación», denunció Güenchenen.
El sindicalista fue claro: la operadora no cumplió con lo pactado y ahora los trabajadores están pagando las consecuencias. La advertencia del gremio es que, si no hay inversión real, la actividad se paraliza y los puestos de trabajo corren peligro.
El Gobierno de Santa Cruz ya tomó cartas en el asunto
Ante estos hechos, el Gobierno provincial no se quedó de brazos cruzados. Las autoridades iniciaron sumarios administrativos contra Patagonia Resources y la contratista AESA por obstrucción al proceso de conciliación. La autoridad de aplicación ratificó que el traspaso del personal era una obligación jurídica exigible que no fue cumplida por las empresas.
El respaldo del gobierno provincial al reclamo gremial es clave. Sin ese apoyo, un pedido de reversión de concesiones tiene pocas chances de prosperar. Pero con el Ejecutivo provincial del lado de los trabajadores, la presión sobre el Grupo Neuss es máxima.
Quién está detrás de Patagonia Resources: el poder del Grupo Neuss
Patagonia Resources no es una empresa menor. Está controlada por el Grupo Neuss, el holding encabezado por Juan y Patricio Neuss y con Gustavo Salerno como CEO. En el último año, el grupo expandió su presencia en el sector energético nacional de manera agresiva mediante la adquisición de activos en generación, transporte y distribución eléctrica.
Entre las operaciones más resonantes del grupo se destacan la compra de la hidroeléctrica Alicurá y la adquisición de acciones en Transener, la empresa que maneja el sistema de transporte eléctrico de alta tensión del país. Para el sindicato petrolero, esta expansión contrasta con la falta de inversión en Santa Cruz.
Un conflicto que puede sentar precedente
El pedido de reversión de concesiones presentado por el SIPGER no es un hecho menor. Si la provincia de Santa Cruz avanza con la cancelación de los contratos, será un golpe durísimo para el Grupo Neuss y una señal para otras operadoras que no cumplan con sus compromisos de inversión.
El gobierno provincial deberá definir si acepta el pedido del gremio o si le da una nueva oportunidad a la empresa. Por ahora, los sumarios administrativos ya están en marcha. El gremio, mientras tanto, mantiene la presión. Y los trabajadores del norte santacruceño esperan una definición que les garantice estabilidad laboral y un futuro para la actividad.
