A más de siete años de los estremecedores hechos ocurridos en Puerto Madryn, la justicia logró cerrar una de las causas más complejas de la región.
Bajo la resolución de la jueza Stella Eizmendi, la «Fiscalía logró condenas efectivas en la causa por el doble homicidio de Lomeña y “Pato” López», tras homologar un acuerdo de juicio abreviado.
Esta resolución, impulsada por la fiscal Silvana Salazar y respaldada por los familiares de las víctimas, implica el reconocimiento de responsabilidad de los acusados. Gracias a esta modalidad, se alcanzó una resolución definitiva «evita la realización de un juicio oral y público extenso», imponiendo penas de hasta 10 años y 6 meses de cárcel.
La reconstrucción de los brutales crímenes
La investigación detalló cómo se ejecutaron los dos homicidios que conmocionaron a la ciudad en diciembre de 2018:
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Federico Lomeña (27): Fue atacado el 6 de diciembre en una vivienda de la calle Berwin al 240. Recibió golpes y heridas de arma blanca en órganos vitales. Su cuerpo fue trasladado y enterrado en la zona de Playa Paraná.
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Héctor Nehemías “Pato” López (25): Cuatro días después, el 10 de diciembre, fue citado al mismo domicilio. Allí fue víctima de golpes y sofocación letal. Los responsables enterraron sus restos en el Parque Ecológico El Doradillo.
Los condenados y sus penas
El acuerdo judicial estableció las siguientes escalas penales para los involucrados:
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Aaron Sepúlveda: 10 años y 6 meses de prisión.
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Genaro Carrizo Artiles: 10 años de prisión.
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Nicolás Valencia: 10 años de prisión.
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Nalib Zajur y Giulio De Cecco: 6 años de prisión cada uno por el delito de encubrimiento.
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B.B.: Implicado bajo el régimen de minoridad al momento de los hechos.
Un complejo laberinto judicial
El expediente del caso tuvo un recorrido atípico. Tras iniciarse en la justicia provincial, pasó al ámbito federal por sospechas de vinculación con el narcotráfico. Sin embargo, el Tribunal Oral Federal se declaró incompetente años después, devolviendo la causa a la órbita provincial para su resolución final.
Una vez que la sentencia quede firme (en un plazo de 20 días sin impugnaciones), los condenados serán trasladados de inmediato a establecimientos carcelarios para comenzar a cumplir sus penas de forma efectiva.
