A las dificultades de las familias se suman ahora las empresas que no pueden devolver sus préstamos. Según un estudio de la consultora LCG, la situación preocupa a las entidades bancarias, que detectaron problemas de repago «fundamentalmente en febrero y marzo». «La misma recesión genera problemas de repago», alerta el informe.
Si bien el aumento de la morosidad en las familias encendió las alarmas, se vive una situación similar en el segmento de empresas lo cual puede complicar el futuro de estas compañías, según destacó un estudio privado.
El contraste entre los datos oficiales y la realidad
«La irregularidad de las empresas (según datos del Banco Central) mostró un valor significativamente menor pero este dato contrasta con lo que referentes de distintas entidades bancarias comentan», indicó un trabajo de la consultora LCG que recibió la Agencia Noticias Argentinas.
En ese sentido, reveló que «les está intranquilizando mucho los problemas de repago de las empresas, fundamentalmente en febrero y marzo» .
Dos opciones para explicar la discordancia
El informe plantea dos opciones para explicar esta discordancia entre los datos oficiales y la percepción de los bancos:
-
La primera: que las dificultades de repago corporativo aparecieran abruptamente durante 2026 (y todavía no se ven en los datos).
-
La segunda: que el ratio de informalidad no esté reflejando cabalmente las dificultades.
Recesión y problemas de repago
En la conclusión del documento, LCG sostiene que a pesar de una serie de elementos técnicos «la realidad es más primaria: la misma recesión, en conjunto con cierto deterioro del poder adquisitivo y las dificultades crecientes en varios sectores productivos, está generando problemas de repago de préstamos, luego de un aumento fuerte en los montos otorgados varios meses atrás» .
De esta forma se observa un panorama generalizado en las dificultades para hacer frente a las deudas contraídas en meses anteriores por razones similares tanto en empresas como en familias.
Un escenario que preocupa al sistema financiero
La creciente morosidad empresarial se suma a la crisis que ya afecta a los hogares argentinos, generando un panorama complejo para el sistema financiero. Los bancos observan con preocupación la evolución de los próximos meses, mientras las empresas luchan por sostener sus actividades en un contexto de recesión y caída del consumo.




