El piloto argentino preocupó a todo el equipo luego de bajar del auto con una clara molestia visual. Las cámaras captaron el momento en que se aplicaba gotas desesperadamente. Después, reveló la causa: le tiraron hielo seco y le quemó una parte del ojo. «Ya estoy mejor», tranquilizó.
La segunda práctica libre del Gran Premio de Australia no fue fácil para Franco Colapinto. El piloto argentino finalizó en el puesto 18, lejos de los tiempos de vanguardia, pero el problema más grave no estuvo en la pista, sino fuera de ella. Al bajar de su Alpine A526, las cámaras de ESPN captaron una imagen que heló la sangre de los fanáticos: Colapinto caminaba acompañado por una auxiliar de la escudería francesa mientras se abría el ojo derecho con desesperación y se aplicaba gotas descongestivas. Según TyC.
El gesto, que parecía indicar una molestia grave, encendió todas las alarmas en el paddock de Melbourne. ¿Podría el argentino seguir compitiendo? ¿Estaba en riesgo su participación en la clasificación y la carrera? Minutos después, el propio piloto salió a llevar tranquilidad y reveló la insólita causa del problema.
«Me tiraron hielo seco y me quemó una parte del ojo»: la confesión de Colapinto
En diálogo con Cadena 3, Franco Colapinto explicó lo que había pasado y despejó los rumores más pesimistas. «Me tiraron hielo seco y me quemó un poco una parte del ojo, pero ya estoy mejor», reveló. El hielo seco, a diferencia del hielo común, no se derrite y puede causar quemaduras por contacto directo. «Es todo químico y te quema», explicó el piloto.
Afortunadamente, el susto quedó atrás. Colapinto contó que recibió anestesia y que ahora seguirá un tratamiento con cremas y gotas. «Creo que voy a andar mejor. Ahora estoy bien, veo mejor de a poquito», aseguró, dejando en claro que su visión no corre peligro y que podrá seguir compitiendo con normalidad.
Un viernes para el olvido: malos tiempos y un ojo lastimado
Más allá del problema ocular, la jornada no fue sencilla para el argentino en términos deportivos. Colapinto finalizó la segunda práctica en el puesto 18 , lejos de los primeros lugares y sin encontrar un ritmo que le permita soñar con una buena clasificación. Sin embargo, el piloto se mostró confiado en que pueden dar vuelta la página.
«No hemos tenido un comienzo de fin de semana muy fluido aquí en Melbourne, pero estoy seguro de que hoy hemos aprendido lo suficiente para mejorar el rendimiento de cara a mañana», analizó. Y cerró con optimismo: «Solo son entrenamientos y hemos visto algunas áreas clave donde sabemos que tenemos cosas que corregir y muchas que mejorar, algo que confío en que podamos hacer».
Lo que viene: práctica final, clasificación y carrera con los ojos bien abiertos
Con el susto superado y la visión recuperada, Colapinto se prepara ahora para lo que viene. La tercera práctica libre será este viernes a las 22.30 (hora argentina), mientras que la clasificaciónestá prevista para el sábado a las 2 de la mañana. La carrera del domingo arrancará a la 1 de la madrugada.
El equipo Alpine respiró aliviado al confirmar que su piloto está en condiciones de seguir. La molestia ocular quedó atrás, pero el desafío deportivo recién empieza. Colapinto tendrá que demostrar que puede superar las adversidades y dejar atrás un viernes para el olvido. Con los ojos bien abiertos y la cabeza fría, el argentino va por más.




