El crudo continúa su escalada imparable y ya se acerca a los US$110 por barril, sin dar señales de ceder. El FMI estimó que de mantenerse en este nivel hasta fin de año habría un aumento de 40 puntos de inflación a nivel global. Goldman Sachs no descarta que supere el récord histórico de US$148.
El mercado energético mundial se encuentra en estado de máxima alerta. El precio del petróleo Brent, de referencia para Argentina, sube este viernes otro 0,5% y se ubica en torno a los US$109 dólares, encendiendo todas las alarmas sobre el impacto inflacionario que esto tendrá a nivel global. El crudo no da señales de ceder y los analistas advierten que el escenario podría complicarse aún más en las próximas semanas.
El FMI enciende las alarmas: 40 puntos de inflación global
Distintos informes privados a los que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas dan cuenta de que, de persistir el valor del barril por encima de los US$100, las presiones inflacionarias serán muy fuertes. El Fondo Monetario Internacional (FMI) fue contundente: estimó que de mantenerse en este nivel hasta fin de año, habría una suba de 40 puntos de inflación a nivel global.
La magnitud del impacto sería devastadora para las economías ya golpeadas por la inflación, especialmente en países importadores de energía. Cada aumento en el precio del petróleo se traslada directamente a los costos de transporte, producción de alimentos y servicios públicos, generando un efecto dominó que termina impactando en el bolsillo de los consumidores.
La proyección de Goldman Sachs: ¿un nuevo récord?
El banco de inversión Goldman Sachs ya había advertido que el precio del petróleo podría mantenerse por encima de los US$100 hasta finales de 2027 en un escenario de interrupciones prolongadas en el estrecho de Ormuz. Ahora, la firma no descartó que supere el máximo histórico de US$148 alcanzado en 2008, en caso de que las interrupciones en el suministro se agraven.
La crisis en Medio Oriente, con enfrentamientos directos entre Israel e Irán y ataques a instalaciones energéticas, es el principal factor detrás de esta escalada. El estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% de la demanda global de petróleo, se convirtió en un punto crítico que podría desatar una crisis energética de proporciones históricas.
Impacto en Argentina: más presión sobre las tarifas y la inflación
Para Argentina, la escalada del petróleo tiene consecuencias directas. Si bien el país es productor y se beneficia de mayores regalías y exportaciones, también es importador de energía en los meses de invierno. La semana pasada, la Secretaría de Energía ya había advertido que el conflicto en Medio Oriente complica la importación de gas y encarece los cargamentos de GNL que se necesitan para cubrir la demanda invernal.
El costo adicional estimado para la importación de gas es de unos US$500 millones, un monto que será trasladado directamente a las tarifas que pagan los consumidores. A esto se suma el impacto en los combustibles, que ya vienen con aumentos sostenidos en los últimos meses.
Un escenario de incertidumbre global
La combinación de guerra en Medio Oriente, precios del petróleo en alza y proyecciones inflacionarias del FMI dibujan un panorama sombrío para la economía global. Los mercados observan con atención los próximos movimientos en el estrecho de Ormuz, mientras los gobiernos buscan alternativas para mitigar el impacto en sus economías.
Por ahora, el petróleo sigue su escalada y los analistas no descartan que los US$110 sean solo un paso hacia valores aún más altos. La pregunta que flota en el aire es cuánto más podrá subir antes de que la economía global entre en una zona de alto riesgo.




