El impacto en el bolsillo de los chubutenses es innegable
Durante los primeros cuatro meses de 2026, el costo de llenar el tanque se disparó, obligando a los vecinos de Trelew a cambiar drásticamente sus hábitos de movilidad. Entre el encarecimiento de los surtidores y la búsqueda de ahorro, la ciudad vive una transformación en su tránsito diario.
El salto de precios en los surtidores locales
Tomando como referencia las estaciones de servicio YPF en Trelew, la evolución de los precios desde el inicio del año marca una tendencia preocupante. En enero de 2026, el litro de nafta súper se comercializaba a $1040, mientras que la versión premium alcanzaba los $1239.
Sin embargo, el panorama este martes 5 de mayo es muy distinto. Los valores en la misma operadora de bandera subieron hasta los $1906 para la súper y $2099 para la premium. Este ajuste representa un incremento acumulado del 83,27%, lo que se traduce en un gasto adicional de $866 por cada litro cargado en comparación con el verano pasado.
Brechas de precios y alternativas en la ciudad
Si bien YPF suele marcar el pulso del mercado, el resto de las banderas locales muestran una dispersión de precios que los conductores intentan aprovechar. En otras estaciones de la ciudad, se puede encontrar la nafta súper a $1879, logrando un pequeño respiro por debajo de la barrera de los mil novecientos pesos. No obstante, en esos mismos establecimientos, la premium llega a tocar los $2133, superando el promedio general.
El auge de las dos ruedas como refugio económico
Ante esta escalada de costos, las calles de Trelew empezaron a dar señales de un cambio cultural y económico. La imposibilidad de sostener el uso diario del automóvil particular ha impulsado un incremento significativo en el uso de motocicletas y bicicletas.
Muchos trabajadores y estudiantes han optado por dejar el auto en el garage, buscando en los vehículos de dos ruedas una alternativa más liviana para el presupuesto mensual. Esta transición no solo responde a una tendencia de movilidad sustentable, sino a una estricta necesidad de supervivencia financiera frente a una inflación que no da tregua en el sector energético.
