La municipalidad eliminó para monotributistas las tasas de Ingresos Brutos, Seguridad e Higiene y habilitación comercial, reemplazándolas por una cuota única. El intendente Damián Biss aseguró que la reforma implica una baja cercana al 60% para quienes venían al día y busca ampliar la base de contribuyentes. En mayo se extenderá a casi 10.000 responsables inscriptos.
Desde marzo, unos 3.000 contribuyentes de Rawson empezaron a pagar bajo un esquema distinto y bastante más liviano que el anterior. La municipalidad eliminó para monotributistas Ingresos Brutos, la tasa de Seguridad e Higiene y el derecho de habilitación comercial , y los reemplazó por una cuota única que, según explicó el intendente Damián Biss , implica una baja cercana al 60% en la carga local para quienes venían al día. La decisión se mete de lleno en el movimiento diario de la ciudad, porque apunta a comercios, pequeños prestadores y trabajadores que ya venían sintiendo la caída del consumo.
Dos carriles para la reforma
El cambio no quedó armado como un alivio general sin distinciones, sino como una reforma con dos carriles concretos. Por un lado, los monotributistas que sólo facturan servicios al Estado provincial o municipal quedaron exentos de tributos locales , bajo verificación de contratos y de que esa sea su única actividad. Por otro, quienes además desarrollan tareas comerciales o facturan por otros servicios pasan al nuevo esquema simplificado, con un monto fijo atado a la categoría que ya tienen registrada en ARCA.
Menos burocracia y más eficiencia
Biss sostuvo que el objetivo no pasa sólo por bajar impuestos en medio de la recesión, sino también por sacar del medio una parte pesada de la burocracia. El intendente remarcó que con este sistema “ya se eliminan las declaraciones juradas, ya no hay que presentar más declaraciones juradas ni mensuales ni anuales” , un punto que, según planteó, recorta tiempo perdido y simplifica la relación entre el contribuyente y el municipio. La apuesta oficial se apoya en esa idea: menos carga impositiva, pero también menos trámites para sostener una actividad.
Ampliar la base de contribuyentes
La municipalidad no presenta esta reforma como una resignación de ingresos, aunque el primer reflejo invite a leerla de ese modo. Biss dijo que el plan apunta a ensanchar el padrón y a volver más eficiente la cobranza , en lugar de seguir descansando sobre declaraciones juradas que muchas veces no se presentan y dejan a la ciudad sin forma de determinar deuda en varios rubros. Su frase fue directa cuando señaló que la intención es “ampliar la base de contribuyentes, mejorar, hacer más eficiente la recaudación, bajar la presión impositiva pero que sea más equitativa y que pague todo el mundo” .
Una reforma trabajada con el sector privado
El rediseño tributario fue trabajado con sectores que después deberán convivir con sus efectos concretos. Biss dijo que la iniciativa se discutió con la Cámara de Comercio, con la Agencia de Desarrollo Económico y con el Ente Mixto de Turismo , donde conviven el municipio y empresas ligadas a esa actividad. La intención política de esa mesa fue clara: que la rebaja no saliera sólo del despacho oficial, sino de una conversación con quienes conocen de primera mano el golpe de la retracción del consumo y de los costos fijos sobre cada rubro.
El próximo paso: 10.000 responsables inscriptos
La primera etapa no agota la reforma y, de hecho, funciona como antesala de una expansión mucho más grande. El intendente anticipó que entre mayo y junio la municipalidad espera avanzar sobre los responsables inscriptos , una segunda instancia que ya abarcaría a casi 10.000 contribuyentes entre actividades comerciales e industriales. Si esa ampliación se concreta, Rawson no sólo habrá cambiado la situación de los monotributistas, sino que tocará el corazón del sistema local de cobro a buena parte de su economía urbana.




