El Gobierno nacional confirmó la reforma del sistema de control técnico vehicular y rechazó los reclamos de los talleres que intentaban frenar los cambios.
La decisión quedó formalizada mediante un nuevo decreto que ratifica la modernización de la Verificación Técnica Vehicular (VTV), con plazos más largos para las revisiones, menos trámites administrativos y la apertura del mercado a nuevos prestadores. Según Noticias Argentinas.
La medida forma parte del plan de desregulación impulsado por la administración de Javier Milei, que busca reducir costos para los usuarios y aumentar la competencia dentro del sistema de inspecciones vehiculares.
El decreto que confirma la reforma del sistema de VTV
La ratificación de la reforma quedó establecida a través del Decreto 139/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial. La normativa desestimó el reclamo presentado por la Cámara Argentina de Talleres de Revisión Técnica (CATRAI) y cerca de 30 empresas del sector que buscaban frenar los cambios introducidos previamente por el Decreto 196/25.
Según se informó, los empresarios argumentaban que la reforma del sistema de Revisión Técnica Obligatoria (RTO), conocida popularmente como VTV, podría afectar la seguridad vial y poner en riesgo la independencia de las inspecciones técnicas.
Sin embargo, el Ejecutivo nacional resolvió rechazar esos planteos y avanzar con el nuevo esquema que busca simplificar el sistema y ampliar la oferta de prestadores.
El Gobierno considera que la reforma permitirá reducir costos para los conductores y eliminar trabas burocráticas que, según sostienen, ya no tienen justificación técnica.
Cambian los plazos y se abre el mercado a nuevos prestadores
Entre los principales cambios confirmados por el Gobierno en la reforma de la VTV se destacan modificaciones importantes en los plazos de revisión técnica y en quiénes podrán realizar los controles.
Las nuevas disposiciones establecen que los vehículos cero kilómetro deberán realizar su primera revisión recién a los cinco años del patentamiento, cuando anteriormente debían hacerlo a los tres años.
Además, los autos de hasta diez años de antigüedad pasarán a realizar la revisión técnica cada dos años, reemplazando el sistema anterior que exigía controles anuales.
Otro punto clave de la reforma es el fin de la exclusividad de los centros tradicionales de inspección. Con el nuevo sistema, concesionarias, importadores y talleres mecánicos habilitados podrán realizar las revisiones técnicas, ampliando la oferta de lugares donde los conductores podrán cumplir con el trámite.
También se eliminó la posibilidad de que las autoridades jurisdiccionales limiten la cantidad de talleres habilitados o establezcan tarifas mínimas o máximas, permitiendo que los precios se determinen mediante libre competencia.
Debate por la seguridad vial y las críticas del sector
Desde la CATRAI y otras empresas del rubro sostuvieron que la extensión de los plazos de revisión no cuenta con suficiente respaldo técnico y que permitir que concesionarias inspeccionen los vehículos que venden podría generar conflictos de interés.
No obstante, el Gobierno rechazó estos argumentos y defendió la reforma señalando que los vehículos modernos cuentan con mayores estándares de seguridad, por lo que realizar revisiones con tanta frecuencia constituye una “burocracia innecesaria”.
Además, el Ejecutivo citó estudios internacionales que indican que la mayoría de los accidentes de tránsito se producen por errores humanos —como exceso de velocidad, consumo de alcohol o distracciones al volante— y no por fallas mecánicas.
El texto oficial también menciona estándares internacionales, destacando que en varios países de la Unión Europea no existe exclusividad para los centros de inspección, ya que empresas de mantenimiento automotor también pueden realizar revisiones si cumplen con los protocolos establecidos.
En ese sentido, el decreto señala que “la objetividad del sistema se garantiza mediante la fiscalización de los procesos y no mediante restricciones al objeto social de los prestadores”, que según el Gobierno funcionan como barreras de entrada injustificadas.
Sturzenegger defendió la reforma y habló de desregulación
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró la confirmación de la reforma a través de su cuenta en la red social X.
El funcionario afirmó que la medida permitirá que las revisiones técnicas se realicen “en concesionarias, en cualquier taller habilitado o en los talleres RTO que hoy hacen solo vehículos de carga”, generando más oferta y competencia en el sistema.
“En definitiva, con más oferta como es en cualquier país serio del mundo”, expresó el ministro al referirse al nuevo esquema.
La reforma también eliminó el llamado Informe de Configuración de Modelo (ICM) que se exigía para vehículos modificados. A partir de ahora, la responsabilidad recaerá directamente en el profesional matriculado que firme la modificación, simplificando los trámites administrativos.
Sturzenegger fue crítico con el sistema anterior y calificó ese procedimiento como “un curro de AITA (Asociación de Ingenieros y Técnicos del Automotor)”, al considerar que obligaba a pagar verificaciones adicionales entre distintos organismos.
Con la confirmación del nuevo decreto, el Gobierno avanza con su plan de desregulación del sistema automotor, en medio de un fuerte debate con sectores del mercado que advierten posibles riesgos en materia de control técnico y seguridad vial.




