El Senado posterga el debate para eliminar las PASO hasta agosto.
El plan del Poder Ejecutivo para reconfigurar el sistema electoral argentino sufrió un freno estratégico en la Cámara alta. Ante la falta de consensos políticos para asegurar su aprobación, el oficialismo tomó la decisión de dilatar el tratamiento del proyecto de ley hasta después del receso invernal. La estrategia busca abrir una ventana de negociación de casi dos meses para intentar destrabar los puntos más conflictivos de la iniciativa, principalmente el fin de las elecciones primarias.
Bullrich advirtió que los números no alcanzan
La postergación responde a una lectura realista del escenario legislativo. La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, ya le comunicó formalmente a la Casa Rosada que hoy no están garantizadas las voluntades necesarias para avanzar. Con una fuerza propia de 21 senadores, La Libertad Avanza requiere alcanzar una mayoría especial de 37 votos para convalidar modificaciones en materia electoral, una cifra esquiva debido al rechazo o los reparos impuestos por sectores de la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO y diversas bancadas provinciales.
A pesar de que se barajaron alternativas intermedias, como transformar las PASO en elecciones optativas o suspenderlas excepcionalmente para los comicios de 2027, las propuestas no contaron con el visto bueno de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. Asimismo, desde el entorno presidencial rechazaron de plano la solicitud de bloques aliados de desglosar el proyecto para votar por separado el capítulo de Ficha Limpia, manteniendo la postura de debatir el paquete de reformas de manera unificada.
Los cambios estructurales que propone la reforma
El proyecto de ley enviado por el Ejecutivo introduce modificaciones profundas que van mucho más allá de la supresión de las primarias. Entre los ejes centrales de la reforma que comenzará a discutirse formalmente en agosto se destacan:
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Ficha Limpia: Se establece la prohibición para presentarse a cargos electivos nacionales a todas aquellas personas que cuenten con una condena confirmada en segunda instancia por delitos dolosos.
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Selección interna: Al eliminarse las PASO, la responsabilidad de elegir a los candidatos a presidente y legisladores nacionales volverá a quedar bajo el criterio y los mecanismos internos de cada partido o alianza.
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Nuevos pisos de avales: Los postulantes presidenciales requerirán el respaldo del 0,1% del padrón electoral nacional, mientras que las listas legislativas necesitarán el 0,5% del padrón del distrito correspondiente.
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Exigencias para partidos: Para mantener la personería jurídica nacional, las fuerzas políticas deberán contar con reconocimiento legal en al menos diez distritos y un piso de afiliados equivalente al 0,1% del padrón del país.
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Financiamiento y campaña: Se recorta drásticamente el aporte económico del Estado para las campañas y se eleva el límite de las contribuciones privadas permitidas, pasando del 2% al 35%. A su vez, se elimina la obligatoriedad de los debates presidenciales y se suprime la publicidad electoral gratuita en los medios de comunicación.
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Boleta Única de Papel: Se introducen cambios técnicos al sistema para incorporar la opción de votación por lista completa.
Un nuevo tablero de negociación política
La parálisis temporal del debate refleja un cambio de época en la dinámica del Congreso. Luego de un primer tramo del año donde el Gobierno logró encauzar sus iniciativas madre, el margen de maniobra empezó a estrecharse. Los gobernadores y los frentes provinciales han comenzado a hacer valer su peso territorial con la mirada puesta en el armado de las listas para las próximas elecciones, utilizando las urgencias financieras de sus provincias como un factor de peso en las mesas de diálogo con la Nación.
Los meses de junio y julio serán determinantes. El oficialismo deberá afinar el lápiz y decidir si mantiene la intransigencia original de su propuesta o si acepta conceder modificaciones sustanciales para evitar que la reforma electoral quede archivada de forma definitiva.
