En el marco del Mobile World Congress 2026 en Barcelona, SpaceX ha revelado oficialmente Starlink Mobile, su servicio de conectividad satelital diseñado específicamente para dispositivos móviles
Con esta apuesta, la compañía liderada por Elon Musk busca transformar la telefonía celular, no como un competidor de las empresas tradicionales, sino como un aliado estratégico capaz de eliminar las «zonas muertas» de cobertura en todo el planeta.
Starlink Mobile se presentó en Barcelona como el complemento satelital definitivo para la red 4G.
Una red híbrida para una cobertura global
La filosofía de Starlink Mobile se aleja de la confrontación con las operadoras terrestres. Según explicó Michael Nicolls, vicepresidente de Ingeniería Satelital de SpaceX, el objetivo es funcionar como un respaldo y extensión de las redes actuales. El satélite intervendrá allí donde la infraestructura física no llega, permitiendo realizar videollamadas y enviar mensajes en regiones remotas.
Actualmente, la firma ya cosecha éxitos mediante alianzas con gigantes como T-Mobile y Rogers. Según datos compartidos por Ámbito, la infraestructura cuenta hoy con 650 satélites en órbita y ya ha conectado a más de 16 millones de usuarios únicos, con la proyección de superar los 25 millones hacia finales de este 2026.
El salto técnico de la segunda generación
El verdadero potencial de este servicio llegará con los satélites de segunda generación. Estas nuevas unidades cuadruplicarán el ancho de banda por haz y permitirán una densidad de datos casi 100 veces superior a la versión inicial. Se estima que los usuarios podrán alcanzar velocidades de hasta 150 Mbps, un salto abismal comparado con los 4 Mbps promedio de las primeras pruebas.
Este despliegue masivo será posible gracias al cohete Starship, que permitirá poner en órbita más de 50 satélites por misión. La meta a largo plazo es ambiciosa: una constelación que podría expandirse hasta los 15.000 satélites para garantizar una conexión global continua y sin interrupciones.
Desafíos y adopción masiva
A pesar del entusiasmo, el camino hacia la conectividad total tiene sus tiempos. El propio Elon Musk advirtió que se requerirán aproximadamente dos años para que los fabricantes de smartphones integren los chips necesarios para captar estas nuevas señales satelitales de forma nativa. Mientras tanto, el acuerdo estratégico con EchoStar permitirá a SpaceX ampliar su espectro y mejorar la capacidad de respuesta de una red que promete cambiar las reglas del juego en las telecomunicaciones.




