Tragedia en San Cristóbal: el estremecedor relato de una docente que presenció el tiroteo.
La comunidad de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, se encuentra sumida en el dolor y la consternación tras un hecho sin precedentes: un alumno ingresó a su escuela con una escopeta y abrió fuego, terminando con la vida de un compañero. En diálogo con el periodista Eduardo Feinmann, la Coordinadora de Educación Municipal y docente de la institución, Carolina Morel, relató los minutos de terror que se vivieron dentro del establecimiento.
«Pensamos que eran petardos»: el inicio del horror
El ataque ocurrió en los momentos previos al inicio de la jornada escolar, mientras los alumnos y el personal docente ingresaban al edificio. Morel recordó que se encontraba en la sala de profesores cuando el silencio se rompió bruscamente. “No estábamos todavía izando la bandera. Yo me encontraba en sala de profesores compartiendo con mis compañeros, hasta que se empezaron a escuchar unos estruendos”, relató.
La primera reacción, ante la incredulidad de lo que estaba sucediendo, fue buscar una explicación cotidiana. “La mente seguramente lo primero que atina es a lo conocido; yo dije ‘bueno, son petardos’. Otro pensó que debía ser un vidrio”, explicó Morel. Sin embargo, la realidad se impuso cuando una colega salió al patio interno y regresó en estado de shock: “Vuelve a los gritos, llorando, diciendo que hay un chico con un arma disparando”.
Pánico y maniobras de protección en las aulas
Una vez identificado el atacante, el miedo se apoderó de los presentes. Según el testimonio de Morel, otra docente logró reconocer al alumno mientras los disparos continuaban. “Empezamos a tirarnos al piso, corrimos la mesa hacia la puerta, porque otro profesor empieza a decir ‘viene para acá’. Lo cual nos puso a todos en pánico”, describió sobre las maniobras desesperadas para atrincherarse.
Morel, quien también es madre de la institución, destacó el impacto emocional de la tragedia en una localidad de apenas 16 mil habitantes. “Estamos consternados. Es una situación muy dramática para una comunidad como la nuestra. Que suceda una cosa por el estilo es altamente shockeante”, afirmó conmovida.
La difícil identificación de la víctima
Uno de los momentos más desgarradores del relato fue la incertidumbre posterior al tiroteo. Durante un tiempo prolongado, las autoridades y docentes no lograban identificar fehacientemente quién era el alumno fallecido. La confirmación llegó de la manera más dolorosa: “Hasta hace un rato que vino la familia de la víctima, que no lo podíamos identificar bien, hasta que se aproximaron los papás que no encontraban a su hijo”, reveló la funcionaria.
Mientras la justicia investiga cómo el menor obtuvo el arma y qué motivó el ataque, la escuela permanece cerrada y custodiada, intentando procesar un hecho que ha marcado un antes y un después en la historia de San Cristóbal y de la educación santafesina.




