Mientras la Justicia Federal avanza en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito y diversas denuncias por compras de inmuebles no declarados, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, optó por mostrar un lado influencer y confrontativo en las redes sociales.
Lejos de brindar aclaraciones técnicas sobre su patrimonio, el funcionario dedicó las últimas horas a responder con ironía y sarcasmo a las consultas de los usuarios en la plataforma X.
El vocero presidencial utilizó su habitual muletilla «Fin» para desestimar críticas, evitando cualquier referencia a las acusaciones judiciales que pesan sobre su gestión.
«Lo hice pero antes de asumir»: las respuestas irónicas de Adorni
Ante las consultas satíricas de distintos usuarios sobre consumos personales y hasta el cambio de luminarias en su domicilio, Adorni respondió con mensajes breves como «Lo hice pero antes de asumir» o «Fake». La estrategia del jefe de Gabinete es clara: desviar la atención de los informes que detallan sus recientes viajes de lujo y la adquisición de propiedades que no figurarían en sus declaraciones juradas.
El funcionario, conocido por su estilo confrontativo, mantiene su tono irónico incluso cuando la presión judicial y política aumenta a su alrededor.
«¿Muerto político?»: la respuesta con un signo de interrogación
Uno de los episodios más llamativos de las últimas horas ocurrió cuando un medio televisivo calificó a Adorni como un «muerto político» tras las críticas de referentes cercanos al oficialismo, como el biógrafo de Milei, Nicolás Márquez. Lejos de ignorar el calificativo o dar explicaciones, Adorni se limitó a responder con un signo de interrogación.
La respuesta, críptica y evasiva, refleja la estrategia del funcionario de no confrontar directamente las acusaciones, pero tampoco permanecer en silencio.
El silencio sobre las denuncias judiciales
Mientras el fiscal federal Gerardo Pollicita avanza en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, Adorni no se ha referido públicamente a las denuncias. Tampoco ha explicado cómo justifica su meteórico crecimiento patrimonial, las compras de propiedades no declaradas ni los viajes de lujo al exterior con su familia.
En lugar de eso, elige las redes sociales para responder con sarcasmo a consultas triviales, evitando cualquier mención a la causa judicial que podría costarle su cargo.
La olla popular y las críticas que no cesan
La estrategia de Adorni se da en un contexto de creciente malestar social. Organizaciones como Barrios de Pie instalaron una olla popular frente a su departamento en Caballito bajo la consigna «Mientras los comedores cierran, Adorni viaja en primera». La oposición, por su parte, prepara una «coreografía coordinada» para acorralarlo el 29 de abril en su informe de gestión en Diputados.
Pese a todo, Adorni mantiene el tono irónico. «Fin», repite una y otra vez. Pero la pregunta que muchos se hacen es si ese «Fin» no terminará siendo el de su propia carrera política.
Manuel Adorni responde con sarcasmo en redes sociales mientras avanza la investigación por presunto enriquecimiento ilícito. «Lo hice pero antes de asumir», «Fake» y un signo de interrogación son sus respuestas a las críticas. El jefe de Gabinete evita hablar de sus viajes de lujo, sus propiedades no declaradas y las denuncias judiciales.




