El Banco Central de la República Argentina (BCRA) consolidó este jueves un hito financiero al concretar la compra diaria de divisas más importante de lo que va de 2026
Con una adquisición de u$s 281 millones en el mercado de cambios, la autoridad monetaria no solo extendió su racha positiva a 63 jornadas consecutivas, sino que logró empujar las reservas internacionales por encima de un nivel clave para la estabilidad económica.
Desde el inicio del año, la entidad conducida por la autoridad monetaria ha logrado captar un total de u$s 4.964 millones. Este flujo de ingresos ha permitido que las arcas del Estado alcancen los u$s 45.152 millones, una cifra que brinda un mayor margen de maniobra frente a los compromisos internacionales.
El destino de las divisas y el control de la liquidez
A pesar del ingreso masivo de dólares, el crecimiento de las reservas no ha sido estrictamente lineal. El Gobierno ha destinado una parte significativa de estos recursos a cancelar vencimientos de deuda externa del Tesoro Nacional, cumpliendo estrictamente con el cronograma de pagos para evitar escenarios de incumplimiento.
Para financiar estas compras en la plaza local, el organismo debió realizar una emisión controlada de pesos. Como contrapartida, el Ministerio de Economía reforzó la colocación de instrumentos de deuda en moneda nacional para absorber el excedente de liquidez, buscando así minimizar el impacto sobre el índice de precios al consumidor y mantener a raya la inflación.
Proyecciones favorables y caída del dólar mayorista
El panorama para el segundo trimestre del año genera optimismo entre los analistas del mercado. Se espera que la presión sobre las cuentas públicas disminuya considerablemente, dado que los vencimientos de deuda previstos para los próximos meses se reducirán a la mitad en comparación con el periodo anterior. A esto se le suma la inminente liquidación de divisas proveniente de la cosecha gruesa, que suele fortalecer la posición del Central.
En la jornada de hoy, el dólar mayorista mostró una tendencia a la baja, retrocediendo $5,50 para cerrar en $1.381. Con este movimiento, la divisa acumula un descenso del 5,1% en lo que va del año. Esta dinámica ha provocado que la brecha cambiaria se estire hasta el 20,9%, marcando la distancia más amplia respecto al techo de la banda oficial en los últimos diez meses.




