«Piratería marítima armada»: Irán promete represalias tras la captura de un buque por EE.UU.
La tensión en el Golfo de Omán ha alcanzado un punto de ebullición este domingo. El comando militar conjunto supremo de Irán calificó como «piratería marítima armada» las acciones de la Armada de los Estados Unidos y prometió una respuesta inminente tras la captura de un carguero con pabellón iraní.
El Cuartel General Central Khatam al-Anbiya emitió un comunicado advirtiendo que «responderá pronto» a lo que consideran una violación flagrante de su soberanía y de los acuerdos internacionales de navegación.
El incidente en el Golfo de Omán
Según informes de la cadena Press TV, fuerzas estadounidenses abrieron fuego contra un buque comercial iraní, desactivaron su sistema de navegación mediante ataques electrónicos y, posteriormente, un comando armado abordó la embarcación por la fuerza.
En represalia inmediata, medios oficiales iraníes como IRIB y la agencia Mehr informaron que Irán lanzó ataques con drones contra buques de guerra de Estados Unidos, logrando, según su versión, que las fuerzas norteamericanas se retiraran parcialmente de la zona de conflicto.
La postura de Donald Trump
Desde Washington, el presidente Donald Trump confirmó la operación y justificó el uso de la fuerza. Según el mandatario, el carguero intentaba eludir el bloqueo naval impuesto cerca del Estrecho de Ormuz.
Trump detalló que un destructor de misiles guiados de las fuerzas navales estadounidenses «detuvo en seco» al buque iraní tras impactar directamente en su sala de máquinas. Actualmente, el navío y su carga se encuentran bajo custodia de los infantes de marina de EE. UU.
Diplomacia en jaque
Este choque militar ocurre en un momento crítico para la diplomacia regional. La agencia oficial IRNA confirmó que Irán se negó formalmente a participar en la segunda ronda de conversaciones de paz que estaban previstas a realizarse en Pakistán.
Con la tregua del alto el fuego próxima a expirar este miércoles 22 de abril, la negativa de Teherán a negociar y las promesas de represalias militares colocan a la región ante la posibilidad de un conflicto bélico de escala impredecible.




