La embajada de China en Argentina presionó a la Universidad de Belgrano para cancelar la presentación de un libro crítico del régimen de Beijing.
La embajada de la República Popular China en Argentina, encabezada por el embajador Wang Wei, ejerció una fuerte coacción sobre la Universidad de Belgrano para impedir la presentación de un libro crítico sobre el régimen de Beijing. El evento académico, que incluía paneles de expertos y estaba dirigido a estudiantes de Ciencias Políticas, fue cancelado tras amenazas directas por parte de funcionarios diplomáticos chinos.
La presión diplomática y la cancelación de la jornada
La actividad, titulada “China: la seducción comunicacional para normalizar a un régimen”, estaba prevista para el 29 de abril de 2026. Según la reconstrucción de los hechos, el viernes 24 de abril la sede diplomática inició las hostilidades con advertencias telefónicas a decanos y docentes, amenazando con cortar todo vínculo institucional si se llevaba a cabo la ponencia.
Horas más tarde, la situación escaló: tres diplomáticos se presentaron físicamente en la sede universitaria de la calle Zabala exigiendo la suspensión inmediata y advirtiendo que este tipo de eventos podría dañar severamente las relaciones bilaterales. Ante este nivel de presión, las autoridades de la casa de estudios consideraron prudente acceder a las exigencias y comunicaron la cancelación al resto de los organizadores.
El rechazo de los autores y organizadores censurados
El evento iba a contar con la participación de reconocidos académicos y el apoyo de instituciones como la Fundación Friedrich Naumann, CESCOS, el International Republican Institute y la Oficina Cultural y Comercial de Taiwán en Buenos Aires. Los afectados expresaron su profunda preocupación por el atropello a la libertad de expresión:
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Pedro Isern (Director de CESCOS): Advirtió sobre la peligrosa naturalización de estas extorsiones. «Creemos que este permanente ejercicio de presiones del régimen chino es un pequeño costo a pagar frente a grandes oportunidades materiales», señaló, criticando la miopía frente a la geopolítica actual.
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Hans-Dieter Holtzmann (Fundación Naumann): Calificó el hecho como una práctica de intimidación sistemática propia de regímenes autoritarios, totalmente incompatible con la libertad académica, el debate de ideas y los valores democráticos.
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Roberto Iglesias (Autor del libro): Explicó que mientras su obra analiza el soft power de China para mostrarse como un «país normal» ocultando sus violaciones a los derechos humanos, la censura sufrida es un claro acto de hard power o sharp power. «Es un paso más en la dirección del control narrativo y una evidente interferencia en otro país para coartar la libertad de expresión», subrayó.
Un futuro incierto bajo condiciones
Aunque inicialmente se había acordado la cancelación total del acto con la embajada asiática, la universidad estaría intentando una maniobra intermedia: reprogramar la actividad para los primeros días de junio. Sin embargo, este intento se realizaría bajo estrictas condiciones de perfil bajo, sin promoción pública y excluyendo deliberadamente cualquier mención al auspicio de la representación de Taiwán, lo que evidencia el impacto real de la intromisión del régimen de Beijing en el ámbito académico nacional.
