Boca ya tiene rival para la Copa Sudamericana y busca nuevo entrenador.
La dirigencia de la institución xeneize determinó que Claudio Úbeda no continuará al frente del primer equipo tras la eliminación de la Copa Libertadores. El conjunto de la Ribera iniciará una profunda reestructuración futbolística de cara a los 16avos de final del certamen continental, donde deberá medirse contra O’Higgins de Chile una vez concluido el certamen ecuménico.
La dolorosa derrota por la mínima diferencia sufrida ante Universidad Católica de Chile en La Bombonera cerró definitivamente el ciclo técnico actual y clausuró el sueño de pelear por la máxima competencia americana. El primer equipo de la Ribera llegaba a la última jornada con la obligación imperiosa de sumar de a tres puntos tras haber encadenado una serie de rendimientos irregulares en las fechas previas del Grupo D, pero el impacto del gol adverso recibido a los 34 minutos del período inicial terminó por sepultar las aspiraciones locales.
Frente a este adverso panorama deportivo, la comisión directiva del club tomó la resolución ejecutiva de no renovar el contrato de Claudio Úbeda, dando inicio a una búsqueda contrarreloj para designar un nuevo cuerpo técnico. Las oficinas de la secretaría de fútbol necesitan resolver el arribo del nuevo conductor estratégico de manera inmediata para poder planificar los trabajos de reacondicionamiento de la pretemporada y confeccionar el listado de prioridades para el mercado de pases invernal.
Cruce internacional confirmado frente a O’Higgins de Chile
A pesar de la frustración por quedar marginados del cuadro principal de la Libertadores, las planillas oficiales confirmaron la clasificación de la escuadra argentina a los playoffs de la Copa Sudamericana. El sorteo determinó que el oponente en los 16avos de final será O’Higgins de Chile, conjunto trasandino que logró acceder a esta instancia internacional luego de finalizar en la segunda posición del Grupo C, zona en la que batalló frente a San Pablo de Brasil, Millonarios de Colombia y Boston River de Uruguay.
La diagramación de la Confederación Sudamericana de Fútbol estableció que la llave eliminatoria se dispute de forma íntegra tras la finalización del certamen ecuménico de selecciones. Los partidos de ida de los playoffs están programados para desarrollarse en el césped de La Bombonera durante la semana comprendida entre el 21 y el 23 de julio, mientras que la revancha definitiva tendrá lugar siete días más tarde en el estadio de la localidad chilena de Rancagua, entre el 27 y el 29 del mismo mes.
Las pautas de la Conmebol para las localías de los terceros
La ingeniería reglamentaria del torneo de segundo orden impone condiciones específicas para los planteles que provienen de la competencia principal. La organización del certamen sudamericano dispuso que Boca Juniors, por su condición de haber disputado la fase de grupos de la Libertadores, deba afrontar todos sus compromisos de los primeros partidos de las series eliminatorias en condición de local en Buenos Aires.
Debido a esta matriz de ordenamiento de las llaves cruzadas, el Xeneize estará obligado a disputar los encuentros de vuelta y cerrar las clasificaciones fuera de su estadio en territorio visitante. Las normativas de la Conmebol señalan que esta localía invertida solo podría modificarse en las etapas sucesivas del cuadro principal en el hipotético caso de que le toque cruzarse en el sorteo contra otro club proveniente de la tercera posición de la Libertadores que registre un puntaje de clasificación general menor.
