Los periodistas acreditados recuperaron el acceso este lunes, pero se encontraron con un edificio transformado: patios inhabilitados, circulación restringida y vidrios esmerilados para impedir la vista al Salón de los Bustos.
El Gobierno nacional habilitó a la prensa acreditada para reingresar a Casa Rosada luego de 10 días de restricciones, pero no fue una vuelta a la normalidad. Todo lo contrario. A partir de este lunes rigen severas limitaciones que complican el desarrollo de la tarea periodística y transformaron por completo la dinámica de circulación dentro del Palacio de Gobierno.
La decisión, diseñada por la Casa Militar a cargo de la seguridad presidencial, llega en medio de la investigación abierta tras el escándalo de TN, cuando un periodista utilizó anteojos inteligentes para grabar áreas internas del edificio. Ahora, los trabajadores de prensa deberán adaptarse a un nuevo esquema que muchos califican como un «blindaje» del poder.
Nuevo acceso y adiós a la huella digital: cambia todo para los periodistas
Uno de los cambios más significativos es el punto de ingreso. Hasta ahora, los periodistas acreditados accedían por Balcarce 24 utilizando un sistema de huella biométrica. Eso quedó en el pasado. A partir de este lunes, deberán ingresar por Balcarce 78, presentando DNI y credencial en mano.
La eliminación del acceso por huellas dactilares no es un detalle menor. Fue una de las medidas más criticadas por los gremios de prensa durante el cierre de 10 días, que calificaron esa decisión como «un peligro para la democracia». Ahora, el Gobierno no solo no restituyó ese sistema, sino que agregó nuevas capas de control.
Patio de Palmeras y balcón del primer piso: espacios vedados para la prensa
Una vez adentro del edificio, las restricciones son aún más notorias. El histórico Patio de Palmeras y el balcón ubicado en el primer piso, áreas de uso común desde las que se podía divisar el Salón de los Bustos (donde se registran los ingresos y las salidas de los funcionarios), se encuentran completamente inhabilitadas para los trabajadores de prensa.
Pero la medida más impactante es otra: el Gobierno ordenó esmerilar todos los vidrios de los pasillos internos que dan hacia ese sector. Una decisión que impide cualquier tipo de visibilidad y que los periodistas interpretan como un intento de poner fin a la posibilidad de registrar el movimiento de los altos funcionarios.
No es para menos. El Salón de los Bustos es uno de los lugares más sensibles del Palacio, por donde circulan a diario el presidente Javier Milei, la secretaria general Karina Milei, el asesor presidencial Santiago Caputo y el resto del gabinete. Ahora, la prensa no podrá ver nada de lo que allí ocurre.
Circulación acotada: solo sala de prensa, baños, cafeterías y Patio de Malvinas
La nueva disposición también restringió la circulación a sectores muy específicos. Los periodistas solo podrán moverse entre la Sala de Periodistas, los sanitarios, las cafeterías y el Patio de Malvinas. Queda terminantemente prohibido el uso de los pasillos ubicados en el ala Oeste, donde se ubican los despachos del asesor presidencial Santiago Caputo y de Karina Milei.
Esa ala Oeste es, justamente, una de las áreas más sensibles del gobierno de Javier Milei. Allí se toman las decisiones clave y operan los funcionarios de máxima confianza del Presidente. La prensa, ahora, no podrá acercarse.
La decisión tuvo lugar en medio de la investigación abierta luego de que TN emitiera un informe con imágenes de áreas comunes capturadas con anteojos inteligentes. Ante esa situación, el coronel mayor Sebastián Ibáñez denunció penalmente al periodista, a la producción y al canal. De inmediato, la Secretaría de Comunicación y Prensa, a cargo de Javier Lanari, ordenó la baja de la acreditación del periodista de TN, y algunos días después la decisión se extendió al cierre completo de la sala durante 10 días.
Adorni rompe el silencio: conferencia a las 11 en medio de la tormenta
En este escenario de tensión máxima, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, romperá el silencio este lunes y brindará una nueva conferencia de prensa. No es un día cualquiera: Adorni está siendo investigado por supuesto enriquecimiento ilícito, y esta semana declaran dos testigos clave en su contra.
Se espera que el funcionario haga alusión al tema, aunque el entorno del Presidente confía en que mantendrá su postura de los últimos días: negar todo delito y denunciar una «persecución política». La conferencia, que comenzará a las 11, será la primera prueba del nuevo vínculo entre el Gobierno y la prensa después del cierre y las nuevas restricciones.
El cronómetro ya está en marcha. Los periodistas volvieron a entrar, pero se encontraron con una Casa Rosada más blindada que nunca. Y con un jefe de Gabinete que, lejos de esconderse, sale al frente en medio del escándalo.
