La violencia en el ámbito familiar no da tregua en Argentina
El más reciente relevamiento de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), dependiente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, arroja cifras que generan una profunda preocupación social: durante el último trimestre de 2025, el promedio de presentaciones alcanzó a 52 personas por día, lo que marca un ascenso del 7% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Este incremento se da en un contexto de complejidad social y económica, donde las tensiones dentro de los hogares parecen agudizarse, dejando a los grupos más vulnerables en una situación de riesgo constante.
Mujeres y menores: las principales víctimas del flagelo
El informe estadístico revela que el perfil de quienes sufren estas agresiones se mantiene constante. Las mujeres de entre 18 y 59 años representan la mitad de los casos registrados. Sin embargo, el dato que más estremece es el impacto en la infancia: el 32% de las víctimas son niños, niñas y adolescentes, con una edad promedio de apenas 9 años.
En total, los equipos interdisciplinarios de la OVD atendieron 2.731 presentaciones formales y realizaron más de 2.000 consultas informativas. Un dato clave para la gestión de políticas públicas es que el 73% de estas denuncias se concretaron fuera del horario judicial habitual, lo que resalta la importancia de mantener servicios de guardia permanentes.
El perfil de los denunciados y el predominio de la violencia psicológica
De acuerdo con el registro oficial, se identificaron 2.970 personas denunciadas por conductas violentas. Los varones representan el 69% de este grupo, concentrándose la mayoría en el rango etario de los 22 a los 49 años. Asimismo, se detectó la presencia de agresores adolescentes, lo que plantea un desafío adicional para los programas de prevención temprana.
En cuanto a la naturaleza de las agresiones, la violencia no se manifiesta de forma aislada. La violencia psicológica lidera las estadísticas con presencia en el 96% de los casos, seguida de cerca por la simbólica (43%) y la física (42%). También ganan terreno otras modalidades como la violencia económica-patrimonial y la ambiental, demostrando que el maltrato busca asfixiar a la víctima desde múltiples ángulos.
La urgencia de políticas de acompañamiento
El panorama descrito por la Corte Suprema de Justicia no solo expone la magnitud de la crisis, sino también la necesidad urgente de fortalecer las redes de asistencia. Expertos coinciden en que la violencia digital y social son nuevas fronteras que comienzan a aparecer en los informes, requiriendo una actualización constante de las herramientas legales.
Desarticular estas dinámicas requiere un compromiso que exceda lo judicial, integrando cambios culturales profundos y un sistema de protección que llegue antes de que el conflicto escale hacia desenlaces fatales. La estadística de 52 personas diarias pidiendo auxilio es un llamado de atención que la sociedad y el Estado no pueden ignorar.
