El Gobierno argentino se mantiene a la espera de que el Fondo Monetario Internacional confirme la fecha en la que su Directorio tratará la segunda revisión del acuerdo, paso indispensable para destrabar un desembolso de US$1.000 millones.
La falta de precisiones genera incertidumbre en los mercados y obliga a recalcular la estrategia financiera del país en un contexto de reservas ajustadas.
Pago con reservas y tensión en el Banco Central
Mientras tanto, Argentina debió afrontar un vencimiento por US$850 millones con el organismo utilizando reservas propias.
Este movimiento impactó directamente en las arcas del Banco Central de la República Argentina, que vio reducir sus reservas brutas en US$728 millones, quedando en US$44.483 millones.
El pago se realizó mediante la compra de Derechos Especiales de Giro (DEGs) a Estados Unidos, lo que evitó un default técnico pero dejó en evidencia la fragilidad financiera.
Revisión técnica aprobada, pero falta el paso decisivo
A mediados de abril, el equipo técnico del FMI había aprobado la auditoría correspondiente, aunque con varios meses de demora. Sin embargo, ese aval no es suficiente para habilitar el desembolso.
El acuerdo técnico, conocido como Staff Level Agreement, representa solo una instancia previa. La aprobación final depende del Directorio del organismo, encabezado por Kristalina Georgieva, que aún no fijó fecha para la reunión clave.
Medidas económicas y señales al mercado
Tras el visto bueno técnico, el Banco Central avanzó con algunas medidas para alinearse con las exigencias del organismo, como la flexibilización de encajes y una parcial apertura del mercado cambiario.
Estas decisiones buscan fortalecer la posición argentina frente al FMI y facilitar la aprobación definitiva, aunque el contexto sigue siendo incierto.
Riesgo país y preocupación por próximos vencimientos
La demora en la llegada de los fondos también mantiene la presión sobre el riesgo país, que se ubica en torno a los 560 puntos, reflejando la cautela de los inversores.
Además, crecen las dudas sobre la capacidad de afrontar el próximo vencimiento de julio, lo que agrega tensión al panorama económico.
Cabe destacar que parte del último pago se financió con la colocación de bonos AO27 y AO28, en una estrategia para reforzar liquidez en el corto plazo.
Un escenario abierto a definiciones clave
Con el desembolso aún pendiente y sin fecha confirmada para la reunión del Directorio, el Gobierno enfrenta días decisivos.
La aprobación final del FMI no solo significará un alivio financiero inmediato, sino también una señal política y económica hacia los mercados internacionales.
