El Caso Ángel sigue conmoviendo a Comodoro Rivadavia y no da tregua. Mientras el informe histopatológico indica que el niño de 4 años tenía neumonía cuando falleció, el abogado del padre asegura que la causa de la muerte fueron «los 22 golpes que recibió en la cabeza».
Roberto Castillo, letrado de Luis López y su pareja Lorena, lanzó una dura advertencia: «Van a ser testigos de la construcción de un relato ficticio destinado a manipular la opinión pública». El abogado no solo apunta contra la madre y su pareja, sino también contra la psicóloga Jennifer Leiva, la defensora Verónica Roldán y el juez Pablo Pérez. En medio de la polémica, la comunidad exige una investigación sin zonas grises. Y un hecho generó debate: la detención del padre por pintar las paredes de la Oficina de Protección de Derechos del Niño.
El informe histopatológico que abrió una nueva grieta
El fin de semana pasado se conoció un dato que agregó complejidad a una causa ya de por sí sensible: el informe histopatológico indica que Ángel, el niño de 4 años, tenía neumonía cuando falleció. Inmediatamente, las especulaciones comenzaron a circular. ¿Murió por la enfermedad respiratoria o por los golpes?
El abogado Roberto Castillo fue tajante: la enfermedad preexistente no es lo que le provocó la muerte. «El niño murió por los 22 golpes que recibió en la cabeza», afirmó el letrado, que representa al padre del menor, Luis López, y a su pareja, Lorena Andrade.
Castillo no solo defendió su postura, sino que anticipó una embestida mediática: «Nos van a querer hacer creer una versión distorsionada del brutal asesinato», enfatizó. Para el abogado, se está construyendo un «relato ficticio» destinado a manipular a la opinión pública.
Apuntan contra la psicóloga, la defensora y el juez: «Hubo desprotección»
El abogado no se limitó a señalar a la madre y su pareja como responsables directos de la muerte de Ángel. Fue más allá. Castillo apuntó contra la psicóloga Jennifer Leiva, acusada de omitir alertas, ignorar reportes del colegio y obstaculizar el vínculo del niño con su padre.
También cuestionó a la defensora de menores Verónica Roldán y al juez Pablo Pérez, por tomar decisiones que, según su visión, habrían contribuido a la desprotección del niño. «Van a ser testigos de la construcción de un relato ficticio», repitió el letrado, en clara alusión a que habría intereses detrás de la causa.
El reclamo de la comunidad es contundente: que la investigación se efectúe sin zonas grises y sin excepciones. Los vecinos exigen que todas las personas sospechadas, por acción u omisión, paguen por las consecuencias de sus actos.
El polémico traslado a la comisaría: detuvieron al padre por pintar una pared
En medio de este clima de tensión, un hecho generó aún más controversia. Luis Armando López y Lorena Andrade fueron demorados e imputados por pintar las paredes de la Oficina de Protección de Derechos del Niño. La decisión judicial no cayó bien en amplios sectores de la comunidad.
Aunque los Códigos de Convivencia Ciudadana están para cumplirse, muchos consideran que debería existir algún atenuante para dos personas que, atravesadas por la pérdida de un hijo, canalizan su dolor pintando una pared. «Las decisiones deben adoptarse con sensibilidad y empatía», reflexionaron fuentes cercanas al caso.
El hecho reabrió el debate sobre el accionar de la justicia en causas sensibles. Mientras algunos defienden la aplicación estricta de la ley, otros piden un trato diferencial para quienes están atravesando un duelo extremo.
Cinthia Fernández irrumpió en la escena: «Manos negras, intocables y poder corrupto»
El caso Ángel también tiene un costado mediático explosivo. Cinthia Fernández, pareja del abogado Roberto Castillo, utilizó sus redes sociales para lanzar durísimas acusaciones. «Quieren hacernos creer que ahora Ángel murió de una enfermedad preexistente. No tienen cara», escribió la panelista.
Y agregó algo que no pasó desapercibido: «En este caso cada vez se levanta más basura porque está manoseado, está totalmente corrompido por las manos negras de los poderosos, de los intocables. Les molesta que salgan las negligencias, los acomodos y las conexiones de los amiguismos».
La pregunta que surge es inevitable: ¿quiénes son esas «manos negras»? ¿Quiénes son los intocables? ¿Hay gente de poder vinculada a los acusados? ¿Se refiere a los operadores judiciales que actuaron en el caso? Por ahora, no hay respuestas concretas.
El riesgo de la banalización: justicia, no circo
El caso Ángel está en riesgo de convertirse en un espectáculo mediático. Las declaraciones explosivas, los cruces en redes sociales y las acusaciones sin pruebas concretas pueden terminar erosionando la seriedad del proceso y debilitando la confianza pública.
«Lo que no puede suceder con el caso Ángel es que se banalice, que se convierta en un espectáculo mediático», advirtió este medio. Cinthia Fernández se maneja en ese ámbito «como pez en el agua», pero hay una criatura en el medio. Y de esto no se sale con circo, sino con justicia.
La comunidad de Comodoro Rivadavia exige respuestas. Quiere saber quién mató a Ángel y por qué. Pero también quiere que el proceso sea serio, transparente y sin zonas grises. Las acusaciones sin sustento no ayudan. Tampoco los cirugos mediáticos. Lo único que importa, al final del camino, es que se haga justicia.
