La madrugada en la paradisíaca ciudad rionegrina se transformó en un escenario de pánico absoluto y tensión extrema.
En medio de un temporal climático implacable, un colectivo de gran porte cargado de jóvenes estudiantes protagonizó un impactante accidente que milagrosamente no terminó en una tragedia con víctimas fatales. La combinación letal de una calzada completamente congelada y la geografía empinada del lugar desató un choque en cadena que dejó autos destruidos, un apagón generalizado y derivó en incidentes con la policía.
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Descontrol en la pendiente: el violento recorrido que destruyó siete vehículos
El dramático episodio se registró este martes alrededor de las 00:40 horas, bajo una intensa nevada que caía sobre la localidad andina. Un micro perteneciente a una empresa de turismo local avanzaba por la calle 20 de Febrero, una arteria conocida por su pronunciada inclinación y por transformarse en una trampa mortal cada vez que el invierno arrecia. Al arribar a la intersección con la calle Güemes, la nieve compactada y una gruesa capa de hielo provocaron que la conductora perdiera por completo el control del volante.
El pesado vehículo inició un derrape incontenible marcha atrás por la pendiente. Durante su descontrolada carrera, el micro embistió violentamente a siete autos particulares que se encontraban estacionados sobre el cordón. Lejos de detenerse, el trayecto del colectivo culminó al impactar de lleno contra un poste de servicios públicos, derribándolo y provocando un inmediato corte en el suministro eléctrico que dejó a oscuras a toda la zona. Increíblemente, y a pesar de la brutalidad de los impactos, ninguno de los 48 estudiantes que viajaban a bordo sufrió heridas, y tampoco se registraron peatones lesionados en la vía pública.
Furia vecinal y un detenido tras el caos en plena nevada
La destrucción de los rodados generó una inmediata y desmedida reacción por parte de las víctimas del choque. Uno de los propietarios de los automóviles damnificados salió a la calle enfurecido y comenzó a agredir de forma verbal y con extrema violencia a la mujer que conducía el ómnibus. La gravedad de la situación obligó a la rápida intervención de los efectivos policiales que se habían desplazado hasta el lugar para coordinar la emergencia.
El momento de máxima tensión se vivió cuando el vecino, fuera de sí por los destrozos, le propinó un golpe de puño a uno de los policías presentes, lo que motivó que fuera reducido y trasladado a la comisaría en condición de demorado. Expertos viales recordaron que la calle 20 de Febrero es un punto rojo para la seguridad urbana en invierno debido a su trazado. A raíz de este siniestro, las autoridades locales emitieron un comunicado de urgencia solicitando a residentes y transportistas extremar al máximo las precauciones y evitar de manera absoluta la circulación por los sectores críticos mientras continúen las copiosas precipitaciones.
